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lunes, 15 de agosto de 2022

Poseída por el espíritu de Lawrence de Arabia

Como no podía ser de otra manera, el ChufaTour acabó por todo lo alto. Ya sé como funciona mi vida, así que no me ha cogido de sorpresa, pero yo me esperaba más algo como un golpetazo en el surf  o alguna cosa así, como más típica. Esto no lo vi venir y eso que estoy curada de espanto con mi surrealismo vital.

El caso es que, después de una semana escribiendo (o intentándolo), me merecía un descanso y decidí despedirme con un día tranquilo a remojo en la playita. Ingenua de mi, no contaba con que la meteorología podía tener sus propios planes y obsequiarme con una tormenta de arena que no se la salta un gitano y que sacó el espíritu de Lawrence de Arabia que no sabía que llevaba dentro.


No sé, igual vosotros estáis más acostumbrados a estas movidas y no os sorprende tanto, pero yo flipé. No hay manera de escapar de ese infierno, ¿eh? La arena te azota sin piedad desde todos los ángulos, se te mete por todas partes. Encima no ves nada, así que si hay diversión añadida, como sombrillas asesinas voladoras o papeleras rodantes, no tienes manera de esquivarlas. Que llegas a pensar: Bueno, si la palmo en una playa ni tan mal, por lo menos es un sitio con glamour y aires cinematográficos, ¿no? Siempre será mejor eso que se te caiga una teja en la cabeza mientras andas por la calle.

Eso sí, si logras sobrevivir  haces grandes descubrimientos de anatomía, como la cantidad de arena que un ser humano es capaz de almacenar detrás de las orejas. Llevo ya tres duchas desde la experiencia y podría construir un edificio de cuatro plantas con la tierra que sigue saliéndome de allí. SOLO de allí. Del resto del cuerpo se desprende tanta que voy haciendo caminitos por mi superguarida. Si me paro un rato en algún sitio sale suficiente material para enterrar una silla. Y si me esfuerzo una pizca, puede que también un coche biplaza. 

Total, gran fin de fiesta para el ChufaTour, en el que he cumplido este compromiso un poco, pero bastante bastante poco. Qué se le va a hacer. Os dejo con un temazo que viene muy al caso mientras me voy a dar una ducha. Una de las muchas que me quedan por delante, me temo.

 

lunes, 8 de agosto de 2022

ChufaTour II, brainstorming

Haría una crónica de la segunda parada del ChufaTour 2022, pero no me veo capaz. Así que voy a tirar ideas a boleo y sálvese quien pueda.

-30.000 pasos y un bocadillo de caballa en todo el día.

-Nublado a 23 graditos, el tiempo ideal para el turismo infiniterrimo.

-Un Ben Affleck gigante saludándome desde el cartel del otro lado del paseo marítimo.

-Busques lo que busques está en lo alto de unas escaleras. Después de muchos escalones vienen más. A veces hay tantos que te ponen una terraza de cañas en la cima para que tengas un aliciente para seguir subiendo. Otras escaleras. Escaleras de las escaleras. Escaleras mecánicas en los parques, con eso no os digo nada y os lo digo todo.

-SurfNetflix. Al atardecer en vez de ponerse una serie, la peña se va a la playa a ver a los cabronazos que dominan las olas como quieren. El espectáculo es de tal magnitud que la gente se lleva patatas fritas y pipas en plan cine. Me extraña que no vendan palomitas a la entrada, veo una oportunidad de negocio perdida ahí.

-El primo surfero de Bradley Cooper, más moreno, más bronceado y con unas espaldas más fornidas. 

-El mar haciendo la envolvente: la marea sube por la orilla de delante y cuando te despistas se marca una finta por la izquierda, entra por el lado y te sorprende por detrás. No hay escapatoria.

-Señores de la RAE, piensen nuevas palabras para expresar las diferentes maneras en las que una ola puede golpearte, arrastrarte y dejar tu dignidad por lo suelos. No hay suficientes en el diccionario, hace falta añadir más.

-El mejor helado de trufa con mango que he probado jamás. 

-El surfero más guapo del mundo con el mayor nivel de bordería imaginable. O igual sólo tenía resaca. Ojalá. Me niego a creer que la vida permite un desperdicio así, sería una verdadera pena.

And so on... 

miércoles, 3 de agosto de 2022

El chufa tour 2022

En una vida promedio hay 4000 semanas. SÓLO 4000 semanas. ¡Qué shock!, ¿eh? Que sí, que la vida es corta y tal, pero 4000 parecen como poquísimas, ¿no?

A mi me preocupa el paso del tiempo, la verdad. Seguramente porque estoy metida en una cinta de correr perpetua en virtud de la cual por mucho que ando y ando y ando y ando no llego nunca a ninguna parte. Y claro, así los días, meses y años cunden un mierdo. Además, cuando me entra el bajón me bloqueo y no soy capaz de hacer nada mínimamente útil, lo que equivale a abrir la tapa del inodoro y tirar cubos y cubos de minutos por el retrete. Lo ideal para no estresar a alguien agobiada por el reloj, ¿eh?

Total, que seguramente por esto y porque últimamente he estado en lo más hondo del pozo negro, en cuanto he conseguido levantar un poco cabeza me he montado unas vacaciones pelín intensas a las que voy a tener que buscar un nombre a la altura porque tienen tela. Por resumir, la cosa va a a ir más o menos así: voy a no sé donde, toco chufa, voy a otro lado, toco chufa, me piro a un sitio más, chufa again. De chufa en chufa paso por mi superguarida cinco segundos sin margen para poner lavadoras ni gaitas, lo que significa que tengo que dejar preparadas tres maletas distintas. 

(*Inciso: Dado el limitado tamaño de mi fondo de armario esto va a suponer todo un reto y los outfits que conformen cada equipaje van a ser de órdago. Camisetas noventeras de un hombro al descubierto olvidadas en el fondo del cajón desde hace una década, calentad que salís. Fin del inciso*)

El chufa tour 2022 también implica horas y horas de bus, lo que me preocupa  menos de lo esperable por dos razones: mi facilidad para hacer teletransporte (cerrarlos ojos en origen, quedarme roque y abrirlos en destino) y que uno de los objetivos de las vacaciones es escribir. Y ya decía Azcona que si no te venía la inspiración, lo mejor era coger el metro o el autobús y pegar la oreja.

En fin, chavalada, que toda esta chapa es para deciros que me las piro unos días. Si entre chufa y chufa tengo acceso a mi portátil igual aparezco por aquí, pero no prometo nada. Así que sed buenos, disfrutad del veranito y por la sombra, bombones.

viernes, 11 de agosto de 2017

A ver cuándo espabilo...

Acabo de volver de unas vacaciones surperchachis en las que, fundamentalmente, me he dedicado a triscar por bosques, ríos y pantanos de las formas más entretenidas y diversas. He bajado a cuevas profundas. Me he lanzado al vacío desde siete metros de altura. He navegado-naufragado en piraguas de todos los tamaños. He practicado tiro con arco. Y en general me he dedicado a jugarme la vida mientras me partía de risa por mi propia inutilidad y la mala leche de mis compañeros de aventura, todos ellos doctores honoris causa en hijoputismo gratuito. Qué horror.

El caso es que estos días ha habido tiempo para todo. Para respirar aire puro. Para ejercitar los músculos (sobre todo los abdominales, a causa de las carcajadas). Para conocer paisajes nuevos. Para salir de juerga. Para confraternizar con la naturaleza. Y venga, lo voy a confesar ya, que sé que lo estáis deseando, para confraternizar con otros seres humanos. "Confraternizar" con y sin comillas, queridos lectores. Vosotros ya me entendéis...

Desafortunadamente a mi, como suele ocurrirme en los últimos tiempos, me han faltado las comillas y estaba pensando en mi laaargo viaje de regreso a casa por qué leches me han faltado. Quiero decir... En ese nutrido grupo de aventureros, material había. A lo mejor no material para sacar un novio en condiciones ni un amor para toda la vida (tampoco le pidamos peras al olmo) pero para unas comillas temporales de jijijaja y lo que surja, pues sí. Y vosotros os preguntaréis, ¿y entonces qué ha fallado? Y yo os respondo: Ni repajolera idea.

Supongo que mi proverbial inutilidad para asuntos ligoteriles habrá tenido bastante que ver. Y que tampoco habrá ayudado mi extrema lentitud para coscarme de que alguien me hace tilín o mini-tilín. Así que dentro de mi cabeza los temas cardíacos han transcurrido tal que así:

1º día. ¡Uy, cuánta gente! Voy a concentrarme en aprenderme todos los nombres, que eso siempre queda guay de primeras. Y sobre todo me iría bien centrarme en sobrevivir, porque bajando a esa cueva con estas zapatillas cutronas se me puede tragar la tierra.

2º día. Pues es todo el mundo muy majo. Oye, y cuánto me he reído con Juanito, Fulanito, Menganito y Zrutanito que son con los que he coincidido en el turno, ¿no? Muy bien. Y un día más que hemos escapado de las garras de la muerte, estupendo.

3º día. Hay qué ver, qué amables Juanito, Fulanito y Zrutanito ayudando a los que se quedaban atrás, ¿eh? Así da gusto. Y he visto pasar toda mi vida ante mis ojos, pero al final he saltado al río desde 7 metros de altura. No se lo va a creer nadie cuando lo cuente...

4º día. Quién diría que iba a tener tanto de qué hablar con Fulanito y Zrutanito, ¿verdad? Con lo distintos que parecíamos al principio.... Claro que estar al borde mismo de morir deshidratados tras 20 kilómetros de senderismo bajo el solazo abrasador unen a cualquiera. Nota mental: llevar siempre un par de botellas de agua. SIEMPRE. Hasta para ir a comprar el pan cada mañana.

5º día. ¡Solecito! Qué buen día ha salid¡JOER, QUÉ BRAZACOS LE HACE ESA CAMISETA A ZRUTANITO!, ¿no? Pero, pero, pero...¿siempre ha tenido esos brazos? ¿Y esos abdominales? ¿Y yo no me he dado cuenta hasta ahora?

Pues no, queridos lectores, no me había dado cuenta hasta entonces. Entre mi despiste natural y mi concentración absoluta en mantenerme con vida, cinco días me llevó coscarme de que Zrutanito me valía para "confraternizar" con comillas. A otras compañeras de viaje les costó menos, pusieron el intermitente, me adelantaron por la derecha y al turrón. Como debe ser.

El caso es que, repasando las fotos en el viaje de vuelta, reparé en que, mientras yo estaba completamente a por uvas, Zrutanito se sentaba siempre en mi misma mesa, remaba en la piragua de al lado, me sujetaba la cuerda en las partes más complicadas de la cueva y me ayudaba a ponerme el neopreno cuando parecía imposible subir la cremallera de esa prenda infernal. Y recordé también lo mucho que nos reímos esos días porque "Speedy, tú y yo tenemos un humor muy parecido, somos muy irónicos". Así que viéndole con la compañera espabilada que se me había adelantado no pude evitar pensar que yo seré una lenta que no se cosca de nada pero que...





Pues eso. Que a ver si espabilo para la próxima. ;P

jueves, 20 de julio de 2017

Operación secreta


Llevo desaparecida un tiempo y lo que te rondaré morena. Desde hace 6 días estoy trabajando en una operación secreta. Su nombre en clave es Vacaciones y se desarrolla en diversos puntos de la geografía peninsular. Mi trabajo consistirá en  infiltrarme en el sector turístico, playero y de aire libre y hacerme pasar por una guiri cualquiera. Quién sabe todo lo que exigirá esta nueva misión a la que me enfrento. Quizá comer paella y pescaito día sí y día también. Puede que sumergirme en lagos, mares, piscinas y todo tipo de masas acuáticas. Es posible que salir de cañas, de juerga y de lo que se tercie. Y no descarto que tenga que aprender cosas nuevas y conocer gente. Lo sé, suena fatal. Será duro, pero yo soy una profesional entrenada para sobrevivir a todo tipo de situaciones y estoy segura de que resistiré.

Podría contaros más, pero luego tendría que mataros.

Este mensaje se autodestruirá en 3, 2, 1...  

martes, 22 de julio de 2014

SUMMER TIME!

(Blogger me odia y no me deja subir vídeos, pero si queréis una inyección de buen rollo pinchad en los enlaces. Al final de la entrada me lo vais a agradecer. Que siiiiii. Ya veréis)

Os lo diría con mis propias palabras, pero pa'qué, si hay otros que ya lo han dicho estupendamente. O mejor, lo han CANTADO de maravilla en las canciones del verano, esos pozos de sabiduría. Como Megalo, de los que no recordaba ni el nombre, pero que decían eso tan cierto de..

"El verano ya llegó, ya llegó, ya llegó
Y la fiesta comenzó, comenzó, comenzó
El verano ya está aquí para hacerte feliz
llénalo de colores y de sueños de amor"

Efectivamente, queridos lectores, habéis acertado. Han llegado mi vacaciones. ¡¡¡¡Por finnnnnnnnnnnnnn!!! Me queda ná y menos para salir escopetada de Speedytown rumbo a la playita. Porque ya lo decía Marta:

"Arena y sol
el mar azul
contigo yoooooo
conmigo tú.
Espuma blanca
llena de amooooooor.
Arena y sol"

Y vosotros (que fiiiiiijo que todos habréis pinchado en el enlace y escuchado la canción) como sois tan de preguntar, me preguntaréis: ¿y quién es "tú"? Y yo os respondo: pues aún nadie concreto. Es un tú así, difuso, general, del que sólo sé que va a ser un maromazo encantador y superatractivo que voy a conocer estas vacaciones. Estoy segura. Lo noto. Y tengo dos razones para no tener dudas sobre ello. Una es que lo del maromazo lo he puesto en la lista de 10.000 tareas pendientes que me llevo en la maleta y es un tema que está bastante arriba, así que tiene prioridad. La otra razón es que está científicamente demostrado que el verano es la época ideal para la caza del maromazo común, porque ya lo decían dos cerebros privilegiados, dos futuros premios Nobel, como Sonia y Selena:

"Cuando llega el calor
los chicos se enamoran
es la brisa y el sol"

Y si lo aseguran dos mentes preclaras como Sonia y Selena... quién soy yo para dudar.

Total, que me las piro. Os contaría mis planes, pero no los tengo totalmente cerrados aún, la verdad. Eso sí, fijo que va a haber mucho escondite, muchas carreras y muchas palas con los Speedysobris. Mucho sol. Mucha siesta. Todo el ejercicio que pueda, que la guerra contra los kilos me la llevo en la maleta también, no os creáis. Un montónnnnn de surf. Y si hay suerte un poquito de mi surfero. O de otros, que en esta vida tampoco hay que obcecarse.

Pues eso, que hasta más ver. Y por la sombra bombones...

lunes, 11 de junio de 2012

De cañas con mis neuronas II

-Pero tía, ¿tú crees que estamos en el sitio correcto? Porque esto es un caos, parece que ha pasado un ciclón por aquí de lo desordenado que está todo.
-Que síiiiiii, si hemos visto hace nada el cartel informativo ese de "Cerebro de Speedy a 150 metros", tiene que ser esto ya.
-Pues yo veo esto muy vacío para albergar 100.000 millones de neuronas, qué quieres que te diga... ¿dónde está el resto de la peña?
-¡Ah, mira, ahí hay una con camisa hawaiana, vamos a preguntarle! ¡Saludos señora! NXX2 y NXX3, de la última promoción de neurogénesis, presentándose para el servicio activo. ¿Dónde nos dirigimos?
-Pues... ni idea. Tirad para la Terraza Alta Este, que a esta hora suele estar llena, a ver si encontráis a la Coordinadora General y ella os dice.

(10 minutos después en la Terraza Alta Este)

"Las manos arriba,
cintura sola,
da media vuelta,
danza kuduro"

-Perdona, ¿la Coordinadora General está por aquí?
-Entschuldigung?
-(Dirigiéndose a la que ha contestado) No te tires pegotes soltándole a la pobre nueva una de las cuatro palabras que te has aprendido de alemán, anda. (A NXX2) Nosotras tres ni idea, desde la semana pasada que hicimos el examen y hasta 15 días antes del de septiembre estaremos fuera de servicio. Pregunta en la mesa de al lado, a las de la Sección de Ligoteo que están siempre en activo... Pero bueno, yo no esperaría gran cosa, no son muy espabiladas que digamos.

(La mesa de al lado está llena de papeles, tablas excell, calculadoras, gráficas, estadísticas... Unas 10 neuronas despeinadas y con tres pares de gafas cada una-unas puestas, unas colgadas del cuello y otras en la cabeza- discuten acaloradamente)

-A ver, en los últimos 10 días Maromazo de Turno ha mandado 4 sms y ha llamado una vez. Si añadimos estos datos a la estadística del mes en curso, la gráfica muestra una clara progresión ascendente que requiere una respuesta proporcional.
-Pero es que dos de los sms eran para pedir apuntes, no pueden incluirse exactamente en la misma categoría de muestreo
-Bueno, no seas exagerada, que sabes perfectamente que trabajamos con una margen de error de 5 puntos por no incluir en los cálculos miradas y lenguaje corporal 
-¿Que no habéis tenido en cuenta esas variables en las gráficas dos y tres? Pues yo sí en la cuatro y la cinco, así que hay que empezar desde el principio...
-Perdona, ¿sabes dónde está la Coordinadora?
-¡No moleste!, ¿no ve que estamos en mitad de una investigación? Pregunte en la Sección de Actualidad y Economía.
-Puffff, no creo que le digan nada, he oído que las han encerrado en el Ala Oeste porque estaban pesadísimas: que si rescates, que si paro, que si prima de riesgo... ¡qué coñazo daban, por favor!
-Mujer, alguien se tendrá que preocupar de eso, que las demás estáis aquí en la terraza de cañas...
-Serviría de algo su preocupación si tuvieran contactos con las neuronas de Rajoy, o con las de Merkel, más bien, pero desde el cerebro de Speedy poco podemos hacer... ¡Y estaban de un pesado!
-Bueno, entonces ¿la Coordinadora?
-Mirad a ver si saben algo esas de allí, las del Blog...
(...)
-¡¡¡Eres las neubbona más creativa del bbmundoooooo, y te quierooooooo milllll!!!
-¡¡¡Yo te quiebbbro mássssssss!!!!! ¡¡¡Amigaaaaaa!!!
-Hooooombre, vosotras sois nuevas, ¿no? ¡Sentaos, tomad algo! ¡Una ronda para las nuevas!
-Es que tenemos que presentarnos..
-Traquilas, la Coordinadora está echándose una siesta y cuando termine se pasará seguro por aquí a  por un mojito. Ya si eso entonces os presentáis. Por ahora, tomaos una cañita y a ver si me podéis echar una mano con esta entrada, que estoy un poco atascada. va de  dos neuronas nuevas que llegan al Cerebro de Speedy...

jueves, 31 de marzo de 2011

¡¡¡¡¡¡SOS GALÁCTICO!!!!!!

Houston, Houston, tenemos un problema. Bueno, en concreto lo TENGO yo. Mis amigos han decidido hacer una cena. Vale, genial, hasta ahí muy bien. Temática. Bueno, eso tampoco suena mal, son las más originales. De disfraces. Lo venía venir, siendo temática, pero bueno, dada mi conocida afición por las lerdeces varias, tampoco voy a fingir que ahora que no me gusta hacer el mongo disfrazándome, porque no se lo iba a creer nadie. De la Guerra de las Galaxias. Aquí el tema empieza a complicarse ligeramente. Los disfraces de esa saga cinematográfica no son los más fáciles de hacer precisamente. Pero el problema no es ese. El problema es el personaje que me ha tocado ser: ¿Creeis que soy la princesa Leia? ¿O Darth-Vader? ¿O incluso C3PO? ¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOO!!!!!!!!! Soy un soldado clon! ¡¡¡¡¡¡UN SOLDADO CLON!!!!!! ¿¿¿¿¿¿¿Pero esto qué es??????? ¿¿¿¿¿¿A dónde vamos a llegar? Para empezar ese personaje es un Don Nadie, no pinta nada en la historia. ¿Alguien sabe qué hacen los soldados clones en la saga? Es más ¿alguien tiene completamente claro quiénes son de verdad los soldados clones? Porque yo en mi inmensa ignorancia guerra galaxiana he acudido a San Google para enterarme y en la Red hay una mezcla entre soldados imperiales y clones que ni os cuento... Y he aquí el problema principal: cuando por fin me entere bien de quién soy... ¿Cómo leches me hago el disfraz? Que tiene que ser artesanal... y no tengo ni repajolera idea de cómo me lo voy a montar. ¿Hay algún aficionado a Star Wars que me pueda ayudar? Venga, dejad salir a ese pequeño friki que lleváis dentro y que me eche un cable... porque me veo fatal del día de la cena. ¡¡¡¡¡¡¡Yo, un soldado clon!!!!!!! Estoy indignadísima. Impugnaría el sorteo de personajes diciendo que ha habido tongo si no fuera porque al encargado de la rifa, que es también el anfitrión de la cena, le ha tocado ser Chewbacca. Imposible. Nadie sería tan tonto de hacer tongo y quedarse con el personaje más difícil para disfrazarse. Ha tenido que ser un sorteo legal, fijo.

lunes, 28 de febrero de 2011

Gánster por un día

La pasma me pisa los talones. Tengo unas horas para dar todos los golpes necesarios para reunir un millón de euros y pirarme de Barcelona. Trabajar por el barrio Gótico va a ser complicado, pero no hay tiempo de cubrir grandes distancias. Tengo un aparato GPS que me permite saber donde están los tres equipos de policías que me persiguen, pero sé de buena tinta que ellos tienen otros aparatos parecidos que les revelan mi posición cada tres minutos. Hay que tener cuidado, si están a menos de 300 metros pueden dispararme y se acabó la brillante carrera de gánster que he llevado hasta ahora.
Salgo de la plaza Jaume I. A escasos metros de aquí se encuentra el punto número 5 donde puedo conseguir 600.000 euros, pero no tengo armas. Para dar ese golpe necesitaré por lo menos un camión, un cuchillo y cloroformo para dormir al vigilante. Voy corriendo a por el puñal que recuerdo que escondí en la calle del Cardenal y por el camino me encuentro un chaleco antibalas, que me apresuro a recoger porque nunca sabes cuando puede alcanzarte una bala perdida.
Cuando estoy a punto de conseguir el transporte, el GPS me chiva que tengo a los polis a 200 metros, así que activo el inhibidor de frecuencia para que no puedan detectarme en dos minutos. Robo la camioneta y me apodero del cloroformo pasando casi al lado de otro equipo de maderos que están tan ocupados flipando con los movimientos contradictorios que el GPS les avisa que hago, que ni me ven. Como sé que hay una pareja de la pasma esperándome en el punto 5, donde tengo que levantar los 600.000 euros, me pongo el chaleco antibalas para que no puedan dispararme durante dos minutos, aunque pase por su cara. Doy el golpe, consigo el botín y pongo una mina en la zona, por si la pasma me sigue. Un minuto después dos equipos de polis saltan por los aires.
¡¡¡¡¡ BIEN!!!!
Mi siguiente misión es dar un golpe de 400.000 euros en el punto 8, para así llegar al millón y salir de Barna sin que me echen el guante. Me dirijo a la calle Montcada para conseguir una de las armas que necesito para el trabajo, pero el equipo verde de los polis me pisa los talones. No me quedan chalecos antibalas ni minas, así que disparo al aire a ver si me los quito de encima. Escapan y el equipo de polis azules me cierra el paso al otro lado de la calle. Se oyen disparos. La he palmado.
Pero bueno, estuve cometiendo delitos por Barcelona durante hora y media sin conocer la ciudad y sin que tres equipos de policía pudieran hacer nada por impedirlo. Estoy orgullosa de mí misma. Ser superheroína es guay, pero de vez en cuando también apetece vivir las emociones propias de supervillanos y gánsters. Aunque sólo sea un juego de pistas con GPS.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Buscando a Nemo

Estos días he estado de ACUEDUCTO, así, con mayúsculas. A mis cinco laaaaaaaaaaaaargos días de fiesta, uno detrás de otro, no los puedo llamar sólo puente porque sería quitarles importancia. Han sido un ACUEDUCTO con todas las de la ley.

Pues eso, que en estos días me ha dado tiempo a hacer de todo: descansar, desconectar, dormir, viajar (por suerte no en avión), escribir y cumplir una parte de la pila de planes que se me habían acumulado desde verano. Uno de ellos era la excursión a las profundidades marinas a la que llevaba invitándome AquaMan desde ni me acuerdo. Pero ya sabéis, lo típico: que si un día tienes que detener un meteorito que va a destruir la Tierra, que si otro debes vencer a un supervillano que pretende conquistar el Mundo... Por una cosa o por otra al final lo vas dejando.

Total, que el otro día ¡por fin! nos sumergimos y fue un viaje increíble. Como contároslo entero sería muy largo, sólo destaco las primicias primiciosas:



1.- Esto es un canario
Quién lo diría con ese tamaño, ¿eh? Es que las belugas (que son como delfines pero en blanco y en feo) son capaces de emitir sonidos muy diferentes y por eso se las conoce como los canarios del mar. Ésta en concreto se llama Cecilio, que sí que suena a nombre de pájaro, pero está claro que no pasaría por el hermano gemelo de Piolín, ¿verdad?

2.- Hay 368 especies de tiburones y sólo el blanco y unos cuántos macarras más comen algo que no sean peces.
Si es que el cine ha hecho mucho daño, ahora va a resultar que los pobres animalitos son unos santos. De todas formas, os digo una cosa: al que les puso los nombres se le ve el plumero. Me juego lo que queráis a que ha tenido algún desencuentro con el tiburón cornudo.

-Nooooo, hombreeee, le he puesto ese nombre porque tienes aletas así que parecen cuernos.
-Ya, pues a éste que tiene unas aletas parecidas le has puesto tiburón toro, que suena mucho mejor.
-Cosas de la inspiración...

3.-Las anguilas sí que saben los que es una fiesta.
Se montan un viaje molón al más puro estilo Fin de Carrera hasta un lugar paradisíaco en el que se dedican a frinkar como locas. Que si es para perpetuar la especie, que si la reproducción, que si esto, que si lo otro... A mí que me pongan las excusas que quieran, pero vistas en vivo y en directo las anguilas tienen una cara de que les va la marcha que ni os cuento.

4.- Nemo es mucho más pequeño que en la peli.
Va a ser verdad eso de que la cámara engorda...

5.-En 1910 un buque que transportaba 60.000 zapatillas se hundió vertiendo en el mar toda su carga.
Así que si veis alguna tortuga con calzado deportivo que no os extrañe demasiado: en las profundidades las zapatillas están de moda desde entonces.
Por cierto, el cangrejo de la Sirenita tiene razón, bajo el mar todo es precioso, pero siempre hay excepciones.


Pobre pez luna, qué feo es, el jodío. Seguro que siempre es el marginado del baile submarino de fin de curso, ¿eh?

sábado, 4 de diciembre de 2010

Uhmmmmmmmmm

Una mecedora de madera al lado de una ventana.
Los rayos de sol entrando a través de los cristales, dándome calorcito en la cara.
Una buena manta y unos calcetines gordos, de esos de rayas de colores imposibles.
Una enooooooooorme taza de chocolate caliente (con una jarra al lado, claro, por si me apetece más).
Sin reloj, sin móvil, sin nada urgente que hacer, sin prisassssssssss
Sin oir ni ver informativos de ninguna clase.
Y con un precioso paisaje nevado enfrente, blanquísimo, sin pisadas, perfecto.

Si existe el cielo, tiene que parecerse a esto.

martes, 14 de septiembre de 2010

Do you speak English?

(Iba a escribir esta entrada en inglés porque sé que todos sois bilingües, pero bueno, mejor la traduzco por si las flies, ¿no?)

Hace años, cuando estaba empezando mi carrera, me recomendaron que si quería ser una superheroína de fama mundial, tenía que aprender idiomas. Por aquel entonces a mí el inglés se me resistía un poco, así que me fui pasar un verano a Inglaterra a ver si lograba darle un empujocillo al tema y sacarme el título.Como no conseguí prácticas con ningún reputado héroe hijo de la Gran Bretaña, me busqué un curro de camarera en un restaurante en el que todos los trabajadores habían ido a hacer los mismo que yo, es decir, aprender el idioma. En la plantilla había rusos, georgianos, italianos, argentinos y franceses, la mayoría de los cuales no entendía ni papa de lo que les decían los clientes y menos todavía de lo que les comentaban sus compañeros plurinacionales. Aquello era la Torre de Babel, ni más ni menos.

Ya os podéis imaginar las escenas de caos que se vivían en la cocina.

-I need a dish

-(Con cara de extrañeza) A fish?

-(Gesticulando y gritando más, como hace todo el mundo cuando no le entienden) No, a DISH

-(Flipando)¿¿¿A shit?????

-(Desesperada) A DISHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!

-¿¿¿¿¿¿???????????

-Un plato, tronco, un plato, quiero un plato, ¿qué te voy a pedir en la coina? ¿Un elefante?

Pero las escenas realmente dramáticas se vivían con los clientes. Y eso que el tema se simplificaba al máximo porque el restaurante tenía menú del día y los comensales sólo podían elegir entre UNA carne, UN pescado y el menú infantil, que siempre era de fritos. Aún así en la mayoría de las mesas se terminaba jugando a las películas.

-I want PORK.

-¿¿¿¿¿¿ein?????

-¡PORK!

-¿¿¿¿???

-Me pork (el cliente ponía las manos detrás de la cabeza, imitando las orejas de un cerdo), she wants fish (el cliente movía la mano haciendo una onda, como si fuera un pez nadando).

El camarero de turno apuntaba el pedido y se iba a la cocina realizado, con la satisfacción del deber cumplido.

Luego estaban las conversaciones misteriosas.

-¿Cuánto rato has estado en esa mesa, ¿no?

-Es que me estaban preguntando si las carreteras de España estaban bien señalizadas.

-¿Tú estás segura de que te han preguntado eso?

-No sé, yo creo que sí...

O las proposiciones sospechosas que nunca se llegaba a saber si eran indecentes o no.

-Ése me ha dado un montón de propina y me ha dicho no sé qué

-Mujer, pues te habrá felicitado por hacer bien tu trabajo.

-No sé tía, me ha guiñado un ojo... y me ha señalado el escote

-Pues coge el dinero y pírate lo más rápido que puedas. Esa mesa la atiende mañana Diego.

En fin, un caos continuo. En esa estancia en el extranjero a mí sólo me quedaron dos cosas claras:

-Siempre me entenderé mejor con un francés que hable inglés fatal que con un ruso que hable inglés de pena. El francés por lo menos cometerá los mismos errores gramaticales que habría cometido yo, así que ya se sabe más o menos por donde van los tiros.

-El amor es el lenguaje internacional. Nunca había visto formarse tantas parejas plurinacionales en tan poco tiempo.

Cuando volví a España mi nivel de inglés no había cambiado mucho, pero sabía decir hola, adiós y los insultos básicos en cuatro idiomas, además de la lengua de Shakespeare. Mis profes no apreciaron mucho este interesante detalle multicultural y me catearon. Qué gente más sosa, de verdad.