Toc, toc (Ruido de golpecitos con la mano al micrófono)
Probando, probando, 1, 2, 3... ¿Se me oye?
Cof, Cof (Tosecita, carraspeo, aclaración de garganta)
Comunicado rápido. Sí, me fui de vacaciones sin actualizar y sin dejar nada programado. Perdón.
Luego playa, arena, sol, olas y demás dificultades insuperables me han mantenido alejada del teclado y cuando por fin he reunido fuerzas para enfrentarme cara a cara con mi compu... ¡ZAS! La loca actualidad, que no me suelta el brazo.
Porque vamos a ver, almas de cántaro: ¿cómo queréis que me concentre en juntar letras con Mundiales épicos que se ganan en el último segundo seguidos de conspiranoias galácticas sobre amaños futbolísticos globales? ¿Con incendios devastadores que queman media España y sacan de sus casas a la tira de peña? ¿Con simulacros de invasiones que traen a muchos miles de personas del otro lado del mar para sembrar el caos?
Hijos míos, es que así no se puede. Como ya he dicho en muchas entradas anteriores (soy consciente) sólo nos falta la llegada de los extraterrestres para cerrar la temporada. Hoy más que nunca somos el Netflix de los marcianos. De verdad de la buena, que no se me ocurre que puede ser los siguiente que tengan preparados los guionistas de este siglo, que deja a los de Perdidos en simples aficionados con las neuronas de la creatividad fritas.
Así que, después de dos días intentando escribir, lo dejo por imposible y paso sólo a saludar.
Espero que, a pesar de todas estas emociones fuertes, estéis pasando un buen veranito lo más alejados posible de los informativos y noticias. Y poco más. porque en este par de minutos ya habrán pasados otros dos millones de eventos planetarios históricos de los que tengo que ponerme al día. Así que cierro comunicación, corto y cambio.
A cuidarse, chavalada. Y como siempre, por la sombra, bombones.






