lunes, 19 de enero de 2026

Yo no

 


Yo no.

Ese es el problema, creo. Que no me queda fe.

Ni fuerzas.

Vivir no es respirar.

viernes, 16 de enero de 2026

BATCH BLOGGING

Soy una pésima cocinera, por pereza, por una absoluta falta de interés por el tema y porque nunca he tenido necesidad de aprender. No cocino para nadie más que para mi, así que todo en ese ámbito me parece un esfuerzo excesivo para dedicarlo a una sola persona. Creo que es derrochar tiempo y dinero, así que simplifico al máximo. Preparo sólo cosas sanas y que me gusten, pero sobre todo FÁCILES.

Me he pasado media vida a base de ensaladas, verdura cocida, filetes a la plancha y poco más, Por eso es todo un acontecimiento que lleve unos meses intentando "innovar" algo. O para ser más exactos. buscando "recetas fáciles" en Instagram y tratando de imitar las que tienen buena pinta. Y oye, pues sí, algo he innovado, lo cual tampoco era demasiado difícil.

Mi siguiente objetivo es coger el hábito ese del batch cooking, eso que han hecho las madres toda la vida de cocinar un día para toda la semana. Me parece una manera brutal de ahorrar tiempo y esfuerzo entre fogones, pero me cuesta la vida misma ser previsora. Yo prefiero estresarme cada mañana a las seis buscando a la desesperada algo que echarme al tupper antes de salir pitando a trabajar. Soy lo peor en eso, la verdad, con lo tranquila que podría yo vivir organizándome un poco.

Y es raro que me cueste tanto, porque yo esto del batch cooking lo he hecho siempre en otros ámbitos como el blog. Cuando actualizaba de forma más regular (cof, cof, tos incómoda, propósitos para 2026) intentaba siempre tener entradas escritas "en el congelador" por si tocaba publicar y no venían las musas. Si el finde tenía tiempo e inspiración escribía varios textos de golpe y así durante la semana estaba tranquila. Luego venía algún imprevisto, te rompía al ritmo y todo el plan al carajo, pero la buena intención estaba allí. De aquellos polvos estos lodos y a día de hoy nuestro querido Blogger me custodia más de 400 borradores. Pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión...

viernes, 9 de enero de 2026

Botes llenos pero sin mayúsculas

Una de las pocas costumbres positivas que estoy consiguiendo mantener bastante en los últimos años es hacer un bote de buenos momentos. No sé si habré contado esto por aquí, así que lo resumo: consiste en apuntar en papelitos ratos agradables que vives (vale todo: desde cosas increíbles tipo aprobar una oposición hasta micro alegrías como echarse unas risas jugando a las cartas con tus sobrinos o tomar un café con una amiga que hace mucho que no ves) y guardarlos en cualquier recipiente. La idea es abrirlo los días de bajón o a final de año y darte cuenta de cuantas cosas guays has vivido, aunque después se te vayan olvidando.

Ya os dije que este 2025 no he querido hacer balance porque en general ha sido bastante meh y sin embargo me ha sorprendido un montón la cantidad de papelitos que he acumulado. Muchos más que en 2024. Más también que un muy buen año como fue 2023.

Esto no ha sido tanto porque estos meses pasados me hayan ocurrido cosas mejores ni haya participado en más actividades bonitas, sino por mi empeño en apreciar absolutamente TODO. En valorar hasta lo más pequeño. En el frasco había algún evento mediano como un minúsculo reconocimiento profesional, pero la mayoría eran conversaciones agradables, planes chulos, comidas ricas, momentos de risas y minucias así. Muchas no las habría metido en el bote los años anteriores y me alegra haber reparado en ellas y haberme esforzado en recordarlas, en tenerlas en cuenta para la columna de BUENO del balance anual. Me gusta ver cuantas situaciones positivas he atesorado y me gusta ser una persona que las valora, que no las deja pasar.

Aún así, todos esos papeles en el tarro de un año malo me han puesto triste. Porque me recuerda esto que ya os conté aquí, que muchas peque_alegrías juntas no equivalen a una ALEGRÍA GRANDE, con mayúsculas. Que yo no tengo ningún control sobre las enormes, que sólo me queda disfrutar las chiquititas mientras quien sea abre el grifo de las de talla L y XL. Y como el cabrito/a responsable no lo abre ni a la de tres, yo me esfuerzo en acumular muchas S y XS a ver si apilándolas me construyo una gigante. Pero como si quieres arroz, Catalina. Y me agoto. Y me frustro. Y me parece muy triste y muy injusto un bote sin ninguna mayúscula, la verdad. 

lunes, 5 de enero de 2026

Super recordatorio mágico

¡Eh, coleguitas reales! 

¿Qué tal el viaje? ¿Mucho tráfico a la salida de Oriente? Estaréis ya cerca, me imagino, última parada para que beban los camellos y en unas horitas ya por aquí, al tajo. ¿Venís con fuerzas? 

Nada, yo sólo paso para saludaros, desearos buen turno y asegurarme de que tenéis en cuenta lo mío. Ya sé que vais liados y que estos días son un estrés, pero majes, por fa, no os olvidéis. Es que ya he hecho todo lo posible y yo sola no puedo, necesito un empujoncillo milagroso. Y ahí entráis vosotros, claro.

Vengaaaa, si casi somos compañeros de gremio, un poco de corporativismo. De heroína con superpoderes a monarca mágico: ¿no sentís a veces que después de tanto ayudar a los demás y dar alegrías nadie piensa que vosotros también necesitáis que os echen un cable? ¿Que las galletitas al lado de los zapatos están muy bien, pero que os haría ilusión alguna vez ser el que abre los regalos y no el que los deja? Pues yo un poco lo mismo, pero con solucionar marrones. Seguro que me entendéis...

Así que, altezas, guapis, anda, estiraos un poco... Si a vosotros no os cuesta nada: un pellizquito de polvo de estrella, medio conjuro ¡y a funcionar! Además sería un multirregalo, porque cuanto más contenta me tengáis a mi, mejor podré salvar a la humanidad y protegerla de supervillanos tipo los descendientes de Herodes... ¡Todos salimos ganando!

Confío en vosotros, sé que entre superpoderosos siempre nos cuidamos. Ánimo con el curro y si veis que no llegáis, pedidle a Superman que os ayude. Aún le dura el jet lag de pasar Año Nuevo en Krypton y seguro que le pilláis despierto.

¡BUENA GUARDIA, COMPAÑEROS!

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Última página


Y en la página 365 tampoco lo he entendido. No voy a hacer balance de 2025 porque ya tal, pero la sensación conjunta es que ha sido malo por comparación. Quiero decir que 2024 fue terrible, doloroso al máximo, emocionalmente devastador. Por eso creí que el siguiente sería mejor, que traería la recuperación. Spoiler: NO. Han sido unos meses en los que yo he hecho todo y más para salir del hoyo, pero en los que la vida no ha puesto nada de su parte. Así que el resultado es una montaña de situaciones y experiencias, algunas de ellas incluso buenas, que no han servido de escalera para alcanzar el borde del pozo y escapar. De hecho, tanto pataleo sin resultado efectivo me ha llevado a veces hasta la desesperación de pensar que no depende de mi y que al cabrito/a del que depende no le da la realísima gana. Y eso me quita las ganas de continuar pataleando.

Pero bueno, no queda otra. En 2026 seguiremos pataleando, braceando, buceando, remando y haciendo todo lo que haya que hacer para dejar atrás este putísimo agujero. Esperemos que el cabrito/a responsable de los plot twist positivos abra un poquito la mano. Yo, de primeras, pongo toda mi fe en Esperanza Gracia y su sabidurías astrológica que dice que a mi signo del zodiaco le va a ir muy bien los próximos meses. A ver si es verdad.

Y a vosotros, pues eso, que ¡¡FELIZ AÑO!! Y como siempre... por la sombra, bombones.

martes, 30 de diciembre de 2025

Amantes, intentos fallidos y sueños

El otro día volví a ver la peli Nuestros Amantes y tuve la misma sensación de tristeza que la primera vez: la pena de ver fracasar una buena idea. Porque yo no soy tan contundente como las miles de crueles críticas que le han hecho. Yo intuyo en el fondo de la pantalla la buena fe, el intento de hacer un Antes del amanecer a la española, una comedia romántica algo sensible e inteligente- El problema es que de tanto  tratar de parecer listos se pasan y queda un buñuelito que resulta pretencioso, pedante y sobre todo, artificial. Opino que este es su peor defecto: queriendo hacer diálogos irónicos y brillantes te bombardean con tal cantidad de intervenciones ingeniosas e irónicas por segundo que lo hacen imposible de creer por completo. Nadie habla así. Al espectador lo saca de la conversación, de la trama y hasta de quicio después de unos minutos. Eso sin contar con que las actuaciones son bastante regulinchis porque nadie podría defender ese texto con algo de verdad. El elenco no pronuncia las palabras, las declama porque... bueno, porque no se puede hacer otra cosa con ese material. Insisto: NADIE habla así.

Aún con todo, yo quiero reconocer el esfuerzo de hacer una chorrada romántica con algo de originalidad y cuidado y rescatar algunas de las frases del guion que me gustan.


-Nunca olvidaría a una chica imposible de olvidar

-Eso es lo que diferencia a las pelis de la vida real: en las pelis un cabrón es una cabrón y punto. En la vida real un cabrón puede ser también maravilloso

-Es la segunda vez que dejo que me destroce

-Mi problema es que no creo en Dios pero si en los milagros

-Si te dijera la verdad te mentiría

-Mi historia con María acabó hace tiempo solo que yo no supe ver el final


En este segundo visionado, hay una frase que me ha resonado especialmente.



"Cuando sea mayor, quiero seguir teniendo sueños, 
no me importa que no se cumplan, 
pero quiero seguir teniéndolos"


Ojalá en momentos como este, tener una audiencia tocha para hacer una macro encuesta. Aún así, pregunto: Los que tenéis ya unos añitos: ¿conserváis algún sueño? ¿Cuál?

¡¡Queremos saber!!

sábado, 27 de diciembre de 2025