miércoles, 27 de febrero de 2013

Setas

Dicen que quien busca encuentra. Sí, ya, seguro. Y una mieeeeeeeeeeeerda pinchá en un palo (por decirlo suavemente). El refranero español se saca eso de la manga haciendo un silogismo tramposo que parte de la negación de esa frase. Quien NO busca, NO encuentra, por tanto, quien busca, encuentra. Si, claro, y una silla tiene cuatro patas, por tanto todo lo que tenga cuatro patas es una silla, ¿verdad? Pues no.

A ver, que está clarísimo que para conseguir las cosas hay que ponerse a ello. Las grandes oportunidades no van a ir a buscarte a tu casa y no te va a tocar la lotería si no compras un billete, eso es así. Pero lo contrario también es un cuento chino y todo el que sea aficionado a la micología lo sabe.

Quiero decir... que a ti te puede encantar recoger setas, pero si estos hongos no crecen donde tú vives, en tu día a día no tienes posibilidad de encontrarlos, por mucho afán que le pongas. Si de verdad te pirran los rebollones, harás lo posible por buscarlos: subirás cada fin de semana de excursión al monte, irás donde haga falta (aunque sea lejos) si te dicen que allí crecen muchos, te juntarás con gente que sabe del tema por si te pueden ayudar a mejorar tu técnica recolectora... Lo que haya que hacer.

Aún así, puede que no encuentres setas: porque ese año ha llovido poco, porque se te ha adelantado un grupo de ansiosos excursionistas, porque ha cambiado el ecosistema de la zona... por lo que sea. Cuando haces muchas salidas a mil sitios distintos y variando el sistema de búsqueda y sigues volviendo con la cesta vacía, la gente empieza a decirte que no buscas bien, que no le pones atención, que desechas rebollones perfectamente válidos. Y tú no paras de intentar explicárselo:

-A veeeeeeer, de verdad, que he mirado con cuidado, y en las salidas de los últimos ocho meses sólo he encontrado cuatro setas: dos eran de esas megavenenosas que hacen que te vayas por la pata abajo y las otras dos eran comestibles, pero de las que a mí no me van. Si las cojo será para que se pudran en la nevera. ¿Y entonces dónde está la gracia? La micología por deporte no tiene ningún encanto, lo bueno es saborear unas setas bien cocinadas, darle gusto al paladar. Ese es el objetivo, no llenar la cesta. Así que para echarlos a perder, mejor dejo esos dos rebollones en el monte y que los recoja alguien que los vaya a disfrutar.

-Pero es que no te ha valido NINGUNA seta de la que has encontrado.

-Insisto, cuando yo fui quedaban CUATRO setas. Cuando vosotros salisteis había 100. ¿El tema de probabilidad y proporción os lo tengo que explicar o vais pillando el concepto?

Pues eso.

viernes, 22 de febrero de 2013

I'm back

Si la gravedad de una adicción se mide por la intensidad del síndrome de abstinencia, yo estoy para que me encierren. Me he pegado unos días del horroren totalen que se resumen básicamente en alemán alemán, necesidades fisiológicas primarias, alemán y alemán, y ¿qué creéis que he echado de menos? ¿Dormir, leer, ver la tele, salir? Pues sí, todo eso un poco, claro. Pero de lo que de verdad tenía mono es de escribir aquí. Lo que son las cosas.

Total, que I'm back. Y antes de que me preguntéis, os diré que el examen ha cumplido con las expectativas de desastre total. En parte porque no tengo ni idea de alemán, en parte porque estaba bastante descentrada ese día y en parte porque pusieron unas preguntas dignas de la guerra psicológica más encarnizada. Y como muestra, un botón:

-Tema de la 1º redacción: Cómo es el hombre de tus sueños. Cómo encontrar a tu pareja para toda la vida.

Ehhhh, estooooo, sí, bueno, yo el consultorio sentimental no lo abro a estas horas y menos sin una ronda de cañas delante, eso para empezar. Y para seguir... ¿100 palabras sobre este tema? No lo flipéis, anda. Del hombre de mi vida poco puedo contaros aparte de que seguro que será estupendísimo y que le está costando llegar. Fin de la redacción. Me sobran 80 palabras. ¿Qué tal si os cuento algo sobre viajes, restaurantes, partes de la vivienda, medios de transporte y aficiones para el tiempo libre, que es de lo que tratan las lecciones del libro que ENTRABAN EN EL EXAMEN? No sé, por poner un ejemplo...

-Tema de la 2º redacción: El día que cambió tu vida: Explica por qué y qué pasó.

Pero en serio, ¿qué os habéis fumado antes de poner el examen para que tenga todo este aire tan trascendental? Cambiarme la vida... y yo qué sé... Me inventaría algo sobre que me ha tocado el euromillón... si supiera como se dice lotería en alemán, claro. Pero hay que ver, qué cosas, en los temas sobre vivienda, viajes, transporte y aficiones no se les ha ocurrido meter esa palabra... ¡Si es que los autores de libros no están en lo que están!

En fin, ya lo veis, el examen una triunfada total. Menos mal, que en otros sistemas de comunicación mi inventiva no se ve tan mermada. En la última clase de lengua de signos nos pidieron que nos imagináramos una historia partiendo de un dibujo. A mí me tocó la foto de un gato subido a un árbol y me saqué de la manga un rollo de 10 minutos en el que pasaba de todo y que terminaba conmigo ligándome al bombero que había bajado a mi mascota del árbol. Y todo contado sin una palabra ni media, oye, ahí queda eso.

Que ahora que lo pienso... igual tendría que haber escrito esa historia en la primera redacción del examen de alemán, ¿no? Si supiera como se dice bombero, claro....

viernes, 15 de febrero de 2013

Cerrado por exámenes

Ya os lo dije: todo se junta. Como no tenía suficiente con que mi examen de alemán y el estreno de teatro fueran prácticamente a la vez, ahora toda la división de los speedysobris ha decidido unilateralmente celebrar un convención en Speedytown. ¿Cuándo? Pues al mismo tiempo que mi examen y mi estreno, ¿cuándo si no?

Total, que si últimamente mi vida ha sido alemán, alemán, alemán, teatro, alemán, curro, alemán, alemán, comer (poco), teatro, alemán, alemán, dormir (menos), teatro, teatro y alemán, lo que me queda por delante va a ser más o menos así, potenciado, amplificado y remasterizado con el caos total que traen consigo las convenciones de speedysobris.

¿Esto que quiere decir? Pues muy fácil: que probablemente el día del estreno no pueda vestirme con la capa de bruja que lleva mi personaje porque alguno de los pequeñajos la habrá usado para disfrazarse y no la encontraré hasta 2017 y que mi lista de verbos irregulares de alemán estará graciosamente adornada con un completo mapa de los que usa Dora la exploradora. Y lo que es peor: que los próximos días no me van a dejar dar ni golpe, ya lo estoy viendo.

Así que, a mis medidas desesperadas, voy a añadir una más: poner el blog en stand-by estos días del horror. Nada, muy poquito, ¿eh? Sólo hasta que pase este pico de actividad y pueda volver a tomar el control de mi vida, que ahora mismo no sé quién lo tendrá, pero desde luego yo no.

En fin, os dejo que tengo que hacer mi penúltima redacción germana pre-examen que trata, precisamente, sobre el ocio en Internet. Menos mal, después de todos los tostonazos de temas de redacción que me he tenido que comer, por fin un negociado del que tengo cosas que decir. Estoy pensando que incluso podría contar algo del blog....

¿Cómo se dirá supervelocidad en alemán?

miércoles, 13 de febrero de 2013

La yo de bofetada continua

La verdad, no me preocupa no reconocerte. Creo que si algún día la perraca de la vida abre la mano y deja que nos crucemos, sabré sin ninguna duda que eres tú. Lo notaré porque todo encajará, porque las cosas rodarán solas, sin esfuerzo. Estaré segura porque todo fluirá. Por fin.

Así que no, reconocerte no me preocupa. Lo que me da más miedo es que yo sea demasiado yo cuando nos crucemos. Que sea esa yo absurda a la que le dan inexplicables ataques de timidez y se sienta en la otra punta de la sala, en lugar de a tu lado. Esa yo ilógica que finge no acordarse de cuál es tu hamburguesa favorita y que le pregunta a todos qué tal el fin de semana menos a ti. Esa yo impresentable que no sabe aceptar un cumplido a la primera y, lo que es peor, no tiene velocidad de reacción para decirte algo bonito a ti, cuando piensa que te lo mereces.

Me da terror que te encuentres con esa yo que va inaceptablemente lenta por miedo a estrellarse. Esa yo cobardica que no dice lo que siente por si no es correspondida, esa que no se fía de nadie, esa que cree que todo acabará mal.

Por eso, quería decirte algo. Sé que probablemente nunca pasarás por aquí y que si por casualidad lo hicieras, tú no sabrías que eres tú y yo tampoco. Pero aún así quiero decírtelo, para que no te quejes de que no te avisé cuando tuve la oportunidad. Esa yo absurda, ilógica, impresentable, suspicaz, esa yo de bofetada continua sólo controla el 2% de mí. Es metepatas e inoportuna, por eso cunde mucho y será la primera que verás. Pero detrás de ella hay una yo mucho mejor. Una que va a discutirte mucho, pero a respetarte mucho más. Una que va a ayudarte a buscar soluciones, a encontrar alternativas  y a conseguir metas. Una con la que vas a poder reirte de todo. Una yo que siempre estará ahí, algo que parece fácil, pero que no lo es.

Así que, por si alguna vez llegas a leer esto, te recomiendo paciencia. Ya sé que la yo de bofetada continua es muy pesada (qué me vas a contar a mí, que la tengo que aguantar 24 horas al día), pero dura poco. Y la espera merece la pena. Palabra de exploradora. ;P

lunes, 11 de febrero de 2013

Ya somos 100

100. ¡Qué fuerte!, ¿no? Ya hay 100 caritas en el gadget de los seguidores. ¡Qué de peña leyendo mis memeces!, ¿verdad? ¡Quién iba a decirlo!

Sobre todo porque este blog ha crecido lentamente. La primera chorrada la escribí hace ahora dos años y medio cuando nadie asomaba aún por aquí. Era verano y la blogoesfera estaba tan vacía que hacía eco, así que el primer comentario tardó unos días en llegar. Y tuvieron que pasar unas cuantas semanas más para que apareciera la primera seguidora. Y desde entonces todo ha ido cambiando.

-Han cambiado los comentaristas. Muchos habituales de los primeros tiempos han desaparecido de la blogoesfera activa (no sé si también de la lectura en la sombra) y han sido sustituidos por otros que ahora son tan habituales o más. Y luego están los incombustibles, claro, los que llevan aquí desde los inicios, que se merecen un premio a la regularidad.

-Ha cambiado mi forma de escribir. Ahora soy un poco menos ingenua y más ágil. Estas 400 posts me han servido para decubrir mis truquillos de escritora y automatizar algunas cosas, aunque me sigue costando un verano acabar según qué entradas (por ejemplo, un, dos, tres, responda otra vez: ésta). Tampoco hago el mismo tipo de humor que al principio: soy más ácida y más absurda, pero es que, tal y como está la vida, como para no serlo.

-Ha cambiado el ambiente general del público asistente. Y es que durante mucho tiempo este fue un blog de chicas, porque eran ellAs las que más participaban y comentaban. Ahora hay mucho XY por aquí dispuesto a dar su opinión, su consejo y a responder a cualquier pregunta que se me ocurra hacer. De hecho, no manejo estadísticas oficiales al respecto, pero puede que haya incluso más comentaristOs que comentaristAs (como diría Bibiana Aido)

-Ha cambiado el número de visitas y su procendencia, aunque sigue sin haber ningún tipo de lógica en ellas. Las entradas más chorras baten récords de interés y comentarios y las curradas a tope pasan totalmente desapercibidas. ¿Por qué? Porque la blogoesfera es soberana y se hace el moño donde le da la gana.

Este nunca ha sido un sitio de ascensión vertiginosa. He visto nacer y crecer blogs mucho más rápido que este rincón. Pero esa es, seguramente, una de sus mejores cualidades. Aquí somos pocos, pero buenos. Aquí hay mucha participación y muchísima amabilidad. Aquí se respira buen rollo. Aquí me siento tan cómoda como en el sofá de mi salón. Tan cómoda, que a veces digo cosas que no debería decir. Pero se me escapan. Porque aquí me siento en casa. Y eso, desde luego, es así porque vosotros lo hacéis posible.

Comentaristas, seguidores, lectores en la sombra, visitantes ocasionales, recien llegados y demás habitantes de la blogoesfera que pululan por las inmediaciones, ya somos 100 y esto sigue siendo una auténtica pasada. Así que por la parte que me toca... gracias.

viernes, 8 de febrero de 2013

Consejos vendo...

El tema empieza a ser ya verdaderamente preocupante. Como de pez se me verá en esto del ligoteo que hasta me aparecen de la nada comentaristas que, que en su infinita generosidad, me meten chapas con consejos sobre como ligar.  Y para colmo lo hacen en entradas que no tiene nada que ver con ese tema. Qué nivel, Maribel.

Pues eso, un notas que se llama "Aprender a ligar" me ha dejado un comentario iluminándome con su profundo conocimiento del tema y dejándome el link a una página del mismo nombre que enlazo porque se ha ganado a pulso una entrada en este blog. La web esa, fuente inagotable de sabiduría en coqueteos y amoríos, incluye varios artículos que explican como ligar con chicas en el colegio, con una mujer, con un hombre, por Internet, mediante msn... Vamos, que abarca todas las áreas del conocimiento ligoteril, ya lo veis.

Para que os hagáis una idea del nivel de detalle que alcanzan sus impresionantes aportaciones, lo mejor es que copie algunas de las mejores perlas que me he encontrado leyendo así por encima:

-"La higiene es muy importante para un hombre si quiere ligar con su amiga. Si antes no te cuidabas delante de ella, puedes empezar a hacerlo ahora. Arregla tu barba o bigote, aféitate bien, lávate detrás de las orejas o córtate el pelo. Usa ropa limpia y bien planchada"

Hoooooombre, yo diría que estar aseado es fundamental para ligar con una amiga. Y con una enemiga. Y con una desconocida. Y para trabajar. Y para comprar. Y para andar por la calle. Vamos, que la limpieza es imprescindible. Y ya. Pero si te lo tienen que recordar, Houston, tenemos un problema.

-"Cuando conoces a alguien por primera vez la conversación por lo general suele ser absurda, los participantes están más pendientes de la postura, de sonreír, de parecer guapo o interesante, por ello es que se debe cuidar el lenguaje corporal y la postura, que resulte abierta y acogedora"

Pues oye, llamadme rara, pero a mí me viene un tío que no sabe mantener una conversación medio entretenida y pierdo todo el interés, por muy acogedora que sea su postura. Excepto que el tío de la conversación absurda sea un maromazo mega-guapisimo estilo George Clooney, claro. Pero no sé, últimamente de esos me cruzo pocos. ¿Por qué será?

-"Otra clave importante para una cita cara a cara es no tratar de ser ingenioso o ingeniosa"

¿¿¿¿Einnn??? ¿¿Y esto por qué?? Entendería que recomendaran que no intentes hacerte el gracioso si no tienes gracia, pero así en general, recomendar no ser ingenioso es un poco fuerte, ¿no?¿ Se creen que todos los que van a leer esa página son tan sosos que es mejor que ni intenten hacer chistes para evitar el desastre? Ahora que lo pienso... sí, puede ser eso.

Y ahora mi parte favorita, consejos para ligar por msn:

1 –" Saluda a la persona"
Sí, anda, por favor. Y respira. Y parpadea. Y come cuando tengas hambre. Y así podríamos recordar todas las acciones básicas de la vida, pero... ¿Es realmente necesario? ¿Sí? Pues no me extraña que necesites esta guía de ligue por Internet.

2 – "Pregúntate a ti mismo ¿él/ella escriben lento?"
¿En serio es lo más importante que tienes que preguntarte antes de empezar a ligar en el msn? Pues ahora me explico muchas cosas.
 
3 – "Usa bastantes líneas y alarga los signos, como "holaaaaaaaaaaa", "ayyyyyyyy" y cosas así, que dan muy buena presencia en msn y siempre gustan."
Sí, sí, sí, alarga todas las palabras y ya tienes la conversación perfecta. En serio... ¿qué habéis fumado antes de escribir esto? Y lo más importante: que rule.
 
4 – "Algunos insultos leves siempre funcionan, como por ejemplo “mamoncete, tontito, bobita” pero siempre pondiendo una carita sonriente al final para demostrar que no va en serio".
Porque como tooooooodo el mundo sabe, insultar es la mejor manera de ganarse el corazón de alguien. Aunque, bueno, viendo los desacertados intentos de ligoteo de algunos especímenes en los bares, puede que esta recomendación la siga más gente de la que debería.
 
En fin, "Aprender a ligar", que muchas gracias por entrar en mi vida. Con tus consejos, seguro que gano una medalla en las próximas olimpiadas de ligoteo. No sé qué habría hecho sin ti.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Terapia de hostilidad

Lo que quiero hacer en esta entrada seguro que tiene un nombre técnico, pero no lo conozco y tampoco tengo muy claro como buscarlo, así que echadle imaginación, que lo voy a explicar a lo cutre:

Típica escena de película americana. Una pareja va a terapia para intentar solucionar sus diferencias y el profesional de turno les aconseja que exterioricen su ira reprimida y que expresen los reproches que le hacen al otro, mientras le pegan con una especie de bate de gomaespuma blanda que no hace ni pizca de daño. Uno de los dos empieza tímidamente... y terminan zurrándose de lo lindo pero, eso sí, la mar de desestresados.

Pues bien, eso es lo que quiero hacer yo, pero con palabras, claro. Porque lo necesito de verdad. Últimamente, entre ensayos, exámenes, nervios, síndrome premestrual, faenones varios y esta puta crisis que me tiene hasta los mismísimos, estoy que muerdo. Pero no os hacéis una idea hasta que punto, ¿eh? En serio. Me siento como una olla a presión. A veces me noto tal mala leche dentro, que me da miedo que alguien me empuje sin querer en el autobús, se abran las compuertas con las que contengo a duras penas toda mi rabia y me líe a guantazos con el pobre incauto que haya tenido la desgracia de tropezarse conmigo. Que eso sería grave para cualquiera, pero que yo soy una superheroína encargada de velar por el bien del mundo. Si hasta yo me pongo a repartir leches, ¿a dónde vamos a ir a parar?

Como comprenderéis, hay que evitar eso a todo trance y a esto viene precisamente la terapia: a sacarme esta furia de dentro para evitar males mayores. Voy a agarrar mi bate de gomaespuma y arrear a unos cuantos hasta que me canse. Por ejemplo:

-Los que más van a cobrar, y no precisamente en sobres, van a ser todos esos que han usado sus puestos en la administración pública para mangar a tutiplén o derrochar a manos llenas y luego tienen la cara dura de decir que la crisis nos ahoga porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Más bien, nos han ROBADO (unos y otros, porque en esto, desgraciadamente, no hay diferencias) por encima de nuestras posibilidades. Así que... ¡¡TOMA BATAZO!! ¡¡Y OTRO MÁS!! ¡¡Y OTRO!! Y así hasta que se me cansen los brazos, que no va a ser pronto, ya te lo digo.

-También se van a ir calentitos a casa todos esos banqueros que han hecho mal su trabajo, los que invirtieron (sin preguntar a nadie) en activos tóxicos que resultaron un bluf y los que prestaron y prestaron sin conocimiento, sin asegurarse de que los que pedían el préstamo tenían posibilidades de devolverlo. Que no te lo pierdas, ahora eso va a ser también culpa nuestra. Tócate lo cojones, Mariloles. ¿Verdad que un frutero no le fía las naranjas a alguien que no conozca y que no sepa seguro que se las va a pagar más tarde? ¿Y verdad que si le fía a alguien que después no cumple, nadie le abona esas naranjas? Al revés, le llamarán tonto por confiar en quien no debe. Pues señores banqueros, aplíquense el cuento y paguen ustedes lo que han perdido. ¿Que con qué? Con las pedazo de cacho de indemnizaciones que les siguen dando a sus altos ejecutivos, que, para colmo, se van de rositas después de haberla cagado a lo grande. Bueno, hasta ahora, porque de mis batazos no les va a librar nadie. ¡ZAS! ¡ZAS! ¡Toma batazo! ¡Otro más! ¡Y otro!

-Pero no os creáis que se van a librar los pequeños malhechores del día a día, los que hacen de la vida un sitio un poco más gris. Esos que juegan con los sentimientos de los demás. Los egoístas e insolidarios que siempre van sólo a su bola. Los irresponsables que ponen en peligro los trabajos en equipo. Los maleducados que maltratan a los que se cruzan con sus pésimos modales. Los amargados que pagan sus malas pulgas con todos. A veeeeeer, especialmente estos últimos, ¿aún no os habéis enterado de la solución? Coged un bate, desahogaos y dejad de montar pollos a todas horas, que sois muy cansinos. Pero que mucho.

lunes, 4 de febrero de 2013

Febrero del horror

En estas fechas todo se junta. Cada año pasa igual: mis exámenes de lo que toque caen los mismos días que la muestra de mi grupo de teatro y las dos cosas van fatalísimamente mal (es decir, así) hasta el último momento. Este curso no ha sido una excepción.

De mis progresos de alemán ya estáis bastante al día. Para que os hagáis una idea de los avances de mi obra teatral os diré que a falta de tres ensayos para el estreno no la habíamos representado entera ni una sola vez. Que alguna gente no había estado nunca en el escenario con su compañero de escena porque no habían coincido nunca en clase. Y que hasta ahora ha hablado mucho más el apuntador que los actores de todos los olvidos de texto que hay. En resumen, que la cosa iba de pena, como todos los años a estas alturas.

Otras veces en situaciones así habría cundido el pánico y los nervios lo habrían colapsado todo. Pero ya son muchos años de peripecias teatreras y nos hemos hecho inmunes al histerismo. Por eso ahora los desastrosos ensayos pre-estreno parecen una fiestas de adictos al valium, por la tranquilidad que se respira. Realismo hay, pero dramatismo cero. Y así, en un ambiente de total relax, se oyen cosas como estas:

-Esto va de pena, ¿no?
-No, igual que el año pasado a estas alturas.
-Ya, pero es que el año pasado iba fa-tal.
-Sí, sí, de pena. ¿Unas cañas después de clase?

-¿Esta es la última escena?
-No, es la primera
-Ah, que aún no me he apuntado el orden en el que salimos.
-Claaaaaro, en dos meses no te ha dado tiempo.

-¡Espera, que no hablas aún, que aquí va el efecto sonoro de un trueno y música tenebrosa!
-¿Aquí va música? ¿Y quien la tiene que seleccionar y grabarla en un CD para el día del estreno?
-Te dije el otro día que tú
-¡Yo? ¡Ah! Primera noticia.

De verdad, qué malo es febrero. A ver si ahora que está tan de moda esto de los recortes, se lo cargan del calendario. Y una cosita menos, oye.

viernes, 1 de febrero de 2013

A situaciones desesperadas, medidas desesperadas

Este es el tema: voy a pencar alemán. A día de hoy mi cate está claro clarinete. En parte porque hasta ahora no he tenido mucho tiempo para estudiar la lengua de la perraca de la Merkel y en parte porque soy totalmente inmune a ese idioma. Es que me resbala total. Lo mismo me da pegarme tres horas copiando e intentando memorizar listas de verbos y vocabulario, que echarme una siesta de 180 minutos, porque el resultado va ser el mismo: cero nuevos concimientos de alemán adquiridos.

Así las cosas, no me queda otra que diseñar un operativo de ataque para intentar esquivar el cate. Lo primero que se me ocurrió fue aplicar medidas drásticas tipo cargarme con mis rayos destructores la clase donde iba a ser el examen o usar mi fuerza de control mental para borrarle la memoria a mi profe y que se le olvide negada que soy para este idioma. Pero chico, luego pensé que estos cutre-remedios de poco me iban a servir a la larga y me puse a diseñar un plan B.

Mi innovador, transgresor e inesperadísimo plan B consiste en...

...redobles de tambor...

¡¡ESTUDIAR!!

Pero visto el -2 en eficacia que tienen en mi cerebro las técnicas clásicas, de leer, copiar, hacer listas de vocabulario, repetir y memorizar, voy a tener que desplegar tácticas menos ortodoxas. Como estas:

-Poner carteles en toooooooodos los muebles, objetos y artículos de mi casa con su nombre en alemán (y su género y su plural, claro, que lo "mejor" de esta tortura de idioma es que de cada palabra hay que aprenderse tres formas distintas. Tres por uno, ¡yuju!)

-Colgar listas de verbos irregulares en la cabecera de mi cama. Dicen que lo que se lee antes de dormir se recuerda mejor, ¿no? Que síiiiiii, que sí que lo dicen, leche, no me quitéis la ilusión.

-Grabar mis cutre-listas con mi cutre-pronunciación en el MP3 y escucharlas en el bus, en el camino al curro, por la noche... Ya, ya, ya, lo de mi alemán ininteligible es otro problema. Del examen oral ya nos ocuparemos más adelante, no me estreséis.

-Contratar a un hipnotizador que me meta en trance y me convenza de que hablo un alemán perfect perfect. ¿No dicen que la confianza es la mitad de todo? Pues algo ayudará, digo yo.

En fin, estas son mis ideas, pero necesito colaboración. Veeeeeenga, esos empollones, que sé que estáis ahi: ¿Qué truquis tenéis para momentos de desesperación pre-examen? ¿Alguna técnica milagrosa de memorización? ¿Hay alimentos que os ayudan a concentraros? ¿Conocéis reglas mnemotécnicas efectivas?

O yo que sé... ¿Sabéis de alguien que haga milagros? ¿Me lo presentáis?