miércoles, 14 de octubre de 2026

Palizas vitales


Llevo casi un mes sin escribir aquí. Y lo que me preocupa es que no me había dado ni cuenta. No es que no haya tenido tiempo, ni inspiración, ni tranquilidad, ni ganas. Es que ni tan siquiera había reparado. No sólo no lo había echado en falta, es que ni tenía cargo de conciencia por la falta de continuidad, (siendo la culpa, paradójicamente, lo único continuo en este blog).

No sólo me preocupa, me da pena. Me parece triste que ya no me divierta, ni entretenga ni lo necesite para desengrasar. Y que ninguna otra actividad favorita haya sustituido a la escritura en estas funciones. Nada me emociona, ni me apetece. Todo me da igual. No me encuentro ni bien ni mal, no me encuentro, no aparezco. Me noto desenfocada, borrosa. No sé quién soy, ni lo que quiero, ni lo que me espera, ni lo que cabe esperar, ni lo que me gustaría que ocurriera. Tengo siempre miedo, frustración, enfado y un agotamiento EXTREMO. Estoy cansada todo el tiempo, todos los días, haga lo que haga y duerma lo que duerma. Y ya he pedido ayuda y nadie parece tener la fórmula para lograr ayudarme.

Así qué sólo me queda pensar que la vida me está dando una paliza, y que como todo lo que sube baja y todo lo que empieza, acaba, esto también terminará algún día. Y quizá entonces reapareceré yo.

Ojalá

1 comentario:

¡Eh, no te vayas sin decir nada! No tengo el superpoder de leerte la mente.