lunes, 26 de septiembre de 2016

Falsos mitos afectivos

Planeando las siguientes fases de la Operación Sequía Infinita (y quien dice las siguientes, dice las primeras, porque la cosa está un poco parada) me he puesto a pensar cómo es posible que mi vida me proporcione tan poquísima materia prima para este asunto en concreto. Quiero decir... que no me gusta nadie ni a tiros y según la opinión mayoritaria entre mis confidentes, amigos, conocidos, blogueros, comentaristas y casi la totalidad del universo conocido, esto tiene que ser culpa mía. Vamos, que debe de ser algo que causo yo. Mi actitud, mi forma de ser, mi estilo de vida, mis decisiones... Algo de esto (o todo ello) hace que las cosas sean como son. Esa es la teoría estrella. A mí esta hipótesis no me termina de convencer, pero, a decir verdad, tengo la sensación de que no me gusta nadie desde el Pleistoceno superior, así que decidí revisitar mentalmente los últimos tiempos, no fuera la casi totalidad del universo conocido a tener razón. Mi memoria es un colador porque o estoy a un paso del alzheimer más absoluto o mis neuronas siguen de vacaciones eternas, así que este viaje al pasado lo hice releyendo entradas antiguas de este blog. Y lo que me he encontrado, la verdad, me ha sorprendido y ha echado abajo varios falsos mitos.

-Mito 1: No te gusta nadie.
Meeeeeec, error. Desde luego no soy de las que se enamoran de uno el lunes y de otro distinto el viernes, pero en los últimos años me ha hecho gracia un montón de gente. Más jóvenes que yo, mayores, compañeros de clase, de juergas nocturnas, amigos de amigos, casi desconocidos, fantasmas del pasado... Ha habido de todo. ¿Moría de amor por ellos? Pues no. ¿Me habría metido en algo si las cosas hubieran tirado pa'alante? Seguramente. ¿A día de hoy me arrepentiría del 70% de esas historias? Mucho me temo que sí. Pero lo habría intentado, que es lo que dicen que no hago confidentes, amigos, conocidos, blogueros, comentaristas y casi la totalidad del universo conocido. Que soy muy exigente, dicen. ¡Jodo! Si vieran la lista de maromos candidatos que acaba de pasar ante mis ojos en formato post no dirían semejante gilipollez. Ni otras como las que detallo en el mito siguiente.

-Mito 2. Nunca pones nada de tu parte, lo tienen que hacer todo ellos.
Meeeeec. Otro error. Puede que no haga nada mínimamente útil que consiga resultados mínimamente aceptables, pero millones de entradas de este blog y una etiqueta propia demuestran que yo, hacer cosas, hago. Vale que, como no moría de amor por ninguno de los maromos candidatos, puede que esas cosas no hayan sido impedir que despegue un avión, ni parar una boda en el momento del "¿alguien conoce algún impedimento para que esta pareja se una en santo matrimonio?",  ni irrumpir en una habitación llena de gente para una declaración apasionada tipo "tú me completas". Quizá lo que yo he hecho ha sido más comedido y pelín más discreto. Pero a ver, ¿cuántos de esos listos felizmente emparejados que me leen desde el otro lado de la pantalla ha impedido que despegue un avión en el aeropuerto por amor?  ¡Ah! Ya me parecía...

-Mito 3. No buscas las circunstancias adecuadas para conocer gente.
Meeeec, y una mierda. Esto sí que es el no va más de la falsedad argumental afectiva. Quitando durante el infierno de la SuperMovida (que, desgraciadamente, no me ha dejado tiempo más que para comer, dormir, estudiar y trabajar) no he parado de hacer cosas. Teatro, escritura, esgrima, buceo, lectura dramatizada, improvisación, narración oral, monólogo cómico, japonés, inglés, alemán, lengua de signos, surf... No sé si serán las adecuadas, pero hacer cosas nuevas y distintas, he hecho. Y sigo haciendo. ¿Que no eran las cosas que a otros les han funcionado pero que no van mucho conmigo? Pues puede ser. Pero cada uno es como es, ¿no?

Así que confidentes, amigos, conocidos, blogueros, comentaristas y casi la totalidad del universo conocido, ya podéis ir buscando otros argumentos para convencerme, porque estos son reguleros. Y tengo un blog para demostrarlo.

9 comentarios:

  1. Me siento 100% identificada con esta entrada, en todo. Incluso en el mito 2 he ido más allá, no parando aviones, pero sí soltando lo de "oye, me caes bien, ¿por qué no...?", recibiendo un no por respuesta. Así que oye, es lo que hay, no le demos más vueltas y que los que nos juzgan, que se aguanten.

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  2. Es que no entienden que una chica como tu esté sola, como si les fuera la vida en ello. Tu pasa, todo llega.

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  3. Yo he parado aviones por venganza, por envidia, por aburrimiento... pero por amor nunca.

    Pues yo sí recuerdo que hace tiempo hablabas de un tío de una clase que te gustaba, o sea que no es que no te guste nadie. Lo que pasa es que nunca me ha parecido que el tema amoroso fuese el centro de tus preocupaciones. Así que no dejes que ahora te agobie el tema.

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  4. Pues sí, Nisi, lo mejor es no darle vueltas, porque no sirve para nada...

    PapaCangrejo, pasar de todo el mundo es un buen consejo, me lo apunto ;P

    Doctora, jajaja, el aburrimiento es la razón más frecuente para parar aviones, no me extraña que te haya pasado ;P

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  5. Yo si puedo decir que en los últimos siete años no he conocido a nadie que me haya interesado lo más mínimo(salvo un casado quizás) y sí soy exigente, me gustaría alguien afín y eso debe ser mucho pedir.Y mis amigos han dejado de darme la serenata con el tema pero les ha costado muuuuucho...
    Cuando tenga que ser ...será ...pero mientras disfruta del día a día y no te obsesiones.O métete en una página de relaciones.

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  6. En mi experiencia cuando lo intentas con mucho ahínco se reducen las probabilidades de éxito, mientras que cuando te lo tomas en plan relax/casi-pasota los resultados llegan facilmente. Pero tampoco sé qué decirte: a saber qué les pasa por la cabeza a las potenciales parejas del mundo... xD

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  7. Mi teoría es que te miró mal un tuerto a la vez que una bruja te lanzaba una maldición y claro, cada vez que intentas algo una de estas dos maldades hacen que se te tuerzan las cosas. Pero oye, dicen que si te pasas 24 horas sin pegar ojo en un edificio abandonado y con una noche de luna llena todas estas maldiciones desaparecen... igual es el remedio :P

    ¡Ánimo Speedy! mejor sola que mal acompañada (uau, un cliché, bravo Holden) pero es que es verdad. Ya encontrarás a alguien. Alguien ya te encontrará.

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  8. Pseudo, pues sí, lo que tenga que ser será... no sirve de nada obsesionarse.

    Tarambana, se te ve experto en el tema, eh? jajaja Pero sí, a saber lo que les pasa por la cabeza

    Holden, tendré que probar el remedio ese de la noche en un edificio, suena muy racional, científico y efectivo... jajajaja

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  9. La verdad, te conozco de aquella vez en Valencia y aseguro que me pareciste una persona abierta y con ganas de conocer y que te conozcan. No comprendo la dificultad. Quizás es que todo donde te apuntas solo hay gilimemos o ciegos :D

    Tú no te preocupes que las cosas terminan ocurriendo. Yo siempre que me quedo una temporada sola pienso que terminaré de relaciones esporádicas con viudos o divorciados si me hago la desesperada marcando escote y lanzándome (por eso de que puedo vivir sola pero no sin sexo); y mira, preñada e hipotecada con el mismo tío.
    Al final nada sale como te esperas. Si quieres algo: no lo busques. Aparece. De la nada.

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¡Eh, no te vayas sin decir nada! No tengo el superpoder de leerte la mente.