miércoles, 18 de septiembre de 2019

Blancazo

Síndrome del folio en blanco. Bloqueo creativo. Atasco monumental. Llamadlo como queráis pero esa mierdaca de concepto es ahora mismo lo que mejor define mi vida en 3D. Sí, sí, mi vida, porque para escribir no tengo demasiado problema y aunque lo tuviera no me preocuparía tanto. Pero sí me preocupo porque en lo que no chuto es en mi vida real. Una minucia de nada...

Estoy paralizada. Inmovilizada. Congelada. Detenida. Me suena que ya os he contado algo parecido otras veces pero ahora es distinto. Y peor. Mucho peor. Ahora no es que esté agotada, harta, desanimada o desorientada, ahora es que no puedo moverme porque, simple y llanamente, no sé para donde tirar. Pero NI-I-DE-A. ¿Cómo puede ser?

Y es que yo otra cosa no, pero creativa soy un rato. En teatro, en literatura, en los juegos, en las conversaciones, puedes proponerme cualquier planteamiento, obligarme a partir de cualquier supuesto previo que siempre encontraré la forma de salir por algún lado. "Ya se me ocurrirá algo" es la frase que seguramente pondrá en mi epitafio porque es lo que más digo en mi día a día. Y es verdad. Entonces, ¿por qué estoy así? ¿Qué leches se me ha escacharrado dentro?

Me he quedado en blanco en el escenario y no hay ningún apuntador escondido entre bambalinas para chivarme lo que viene ahora en el texto y por donde tengo que seguir.

No sé qué cojones hacer con mi vida.

NO-LO-SÉ

martes, 10 de septiembre de 2019

Qué habré hecho yo en mi vida anterior

Se tendría que poder consultar en algún lado, ¿no? Digo, las cosas horribilísimas que se supone que has hecho en otra vida para que en la vida actual te caigan determinados marrones. De hecho, creo que debería haber una clasificación y listado oficial de penas:

-Bajar el vidrio al contenedor en plena noche en existencias anteriores: x castigo en el presente.

-Colarse en la fila del supermercado en vidas pasadas: x sanción en la actualidad.

Sería todo mucho más cómodo y objetivo, ¿no?

Si un inventario así existiera, estoy segura que una pena de las más serias, de las que estarían bien arriba en la lista para castigar tropelías muy tochas, sería encontrar a tu persona ideal y que él/ella no esté por la labor. Que no se cosque, que esté enamorado de otra persona, que no se atreva... Que no coopere, vaya, ese megaputadón de la vida.

Tú ves tan claro que sois tal para cual, que formaríais un equipo increíble, que resultaría todo fácil y divertido...Para ti es taaaaan evidente que sería una pasada estar juntos que no llegas a entender como el otro no se da cuenta. A veces te dan ganas de agarrarle por lo hombros  y zarandearle para intentar que espabile porque te parece que tiene que estar dormido o en trance para no percibir lo obvio.

Y es que lo peor es la frustración. Lo de quedarte sin novio/a ya es suficientemente zurullo de por sí para que a eso haya que añadirle además la rabia que da saber que tienes la razón y que no te hagan ni caso. Es que vamos, me faltan las palabras, ¡¡DÉNME MAYÚSCULAS MÁS GRANDES!!

Sobre todo porque no se puede hacer nada. Una vez que ya has informado de la situación y no ha habido quorum, se acabó lo que se daba, amiguis. No es no. Así que te callas y sigues con tu vida, claro, pero eso no significa que mágicamente dejes de ver lo evidente. Por eso mientras por fuera mantienes serenidad absoluta y una estudiada fachada de "Yo paso de todo, ¿tú quién eres? ¿vendes libros puerta por puerta?" por dentro hay una tú desesperada que mentalmente no deja de gritar como una entrenadora desde el banquillo en el partido más reñido de la historia:

-¿Ves la birria de consejo que te ha dado la chica que te gusta en ese marrón laboral que tanto te agobia? Yo te habría dicho algo mucho mejor.

-Menos quejas de que nadie aprecia tu humor absurdo porque si que hay alguien, sólo que tú no te pispas.

-Sé exactamente cómo apoyarte en ese gran proyecto loco de tu vida que te hace muchísima ilusión pero por tu cabezonería nunca descubriremos si mi plan funciona o no. 

Y luego que cuando me voy a la cama por las noches estoy cansada. Lógico, con este estrés deportivo mental.....

viernes, 6 de septiembre de 2019

Cual geisha por arrozal

Nunca he sido una gran organizadora de mi tiempo, para qué nos vamos a engañar. He perdido muchas horas y días por mi tendencia a la dispersión, por mi manía de procrastinar y porque, excepto bajo presión, la eficiencia no es mi cualidad más agudizada. Qué le vamos a hacer, ya soy guapa, inteligente y simpática, no se puede tener todo en esta vida. Tampoco tengo abuela, ya lo veis;P

El caso es que, en los últimos meses, la gestión ineficiente de mi tiempo está alcanzando máximos históricos y tengo que decir en mi descargo que yo tengo poco o nada que ver con ello. Este dilapidación temporal es culpa, fundamentalmente, de mi infierno laboral actual cuyo principal rasgo es la falta de planificación y la imprevisibilidad, lo que reduce mi margen organizativo a cero pelotero. No hay forma humana de planificarse porque nunca sé, con un mínimo de antelación, cuando voy a currar ni donde y lo que es peor, en qué momento voy a librar. Si ni siquiera sospechas que, de repente, te vas a encontrar con una cantidad variable de tiempo desocupado, no puedes pensar con tranquilidad en qué invertirlo. Así que o lo pierdes o lo usas en lo primero que se te ocurre seguramente sin preparación ni las herramientas que necesitas lo que se asemeja bastante a tirarlo a la basura.

Y si no saber cuando libras es malo, es aún peor pensar que vas a librar, organizar tu día conforme a ese plan, comenzarlo y que te llamen para currar dentro de cinco minutos en la otra punta de Speedytown. Eso, además de un estrés total por el que llegas siempre a todo despeinada, sin pintar y con la lengua fuera, es una putada porque lo poco que te da tiempo a empezar lo dejas a medias. ¿Traducción? O se te olvida terminarlo o cuando lo retomas tienes que partir casi de cero porque ya no te acuerdas de lo que habías adelantado. Total: máaas tiempo perdido.

Los dos párrafos de arriba aparecen en el diccionario de la Real Academia de la Lengua como definición de la expresión "cual geisha por arrozal", que es como yo voy ahora mismo por la vida v que en castellano castizo y para entendernos se diría como puta por rastrojo. Esto no es sólo incómodo que te cagas, sino que lo siento como un drama porque desde el Jamacuco Supremo lo de aprovechar el tiempo es mi prioridad máxima. La vida son dos días y uno nos los pasamos desenredando los auriculares y no estoy yo ahora para perder ni medio minuto. Y últimamente estoy perdiendo taaaaaaaaaaantos que me dan hasta ganas de llorar.

No lloro porque sé que esta situación es temporal, un medio para llegar a un fin y que consiga o no mi objetivo en una determinada fecha, no muy lejana, mandaré todo esto a tomar aire fresco para pasar a mejor vida (en el buen sentido, espero). Pero si en algún momento oís un aullido de dolor y hartazgo que llega desde el otro lado de la pantalla de algún lugar recóndito de la blogoesfera, que sepáis que he sido yo. Porque o grito o reviento.

viernes, 30 de agosto de 2019

A la tercera ¿va la vencida?

Bueno, pues a pesar de tener meridianamente claro que lo del ligoteo digital no es lo mío y de haberlo intentado una vez y otra con escaso éxito, he vuelto a la carga porque... Yo qué sé, chica, porque a la tercera va la vencida, porque a la fuerza ahorcan y porque conocer gente en la vida en 3D se está volviendo una verdadera Misión Imposible que ni el agente Ethan con todos sus artefactos y habilidades se saldría con la suya. Así que arrastrando los pies y con la mismas ganas del que afronta su primer día de curro después de vacaciones, me he puesto a la tarea.

Si esto fuera un libro o una peli, para darle vidilla al argumento ahora se produciría un plot twist, a la tercera iría, efectivamente, la vencida y en esta ocasión el tema funcionaría bien. Pero esto es la vida real (en concreto la mía) y no iba a ser la cosa tan fácil. Así que este nuevo intento está manteniendo, por no decir incrementando, el nivel de horror total de los anteriores. HO-RROR. Me estoy encontrando de todo:

-Los ofendidísimos ya desde antes de que hables con ellos.

"Charlar es gratis: ¿por qué no probar? Si te saludo educadamente: ¿tanto cuesta responder aunque sea con un no? ¿Me vas a contestar o vas a unirte a mi colección de mudas?

Hombre, pues muchas ganas de contestarte no me dan cuando empiezas con exigencias... Que entiendo tu frustración, porque esto del ligoteo digital no es tan fácil como parece, pero qué culpa tendré yo de lo que te ha pasado antes para que a mi me vengas de primeras con reproches. Muy buena imagen no me das, qué quieres que te diga. Como para empezar nada...

-Los reyes de las onomatopeyas.

Escriben en su descripción "brrrrrrrrrr" o "bla bla bla bla bla bla bla bla bla" o "asdf". Literalmente, no como un ejemplo de otra cosa. Te dan todos esos detalles y luego no ponen foto o ponen la imagen de Mr Bean o un dibujo animado.

Ya bastante difícil es empezar una conversación medio normal con alguien que no conoces, como para hacerlo con toooodas esas pistas que me das. Mi imaginación tiene un límite, pon de tu parte para que pueda al menos sospechar si tenemos algo en común o si podríamos congeniar. Partir de cero es complicado, de menos 10 imposible. Milagros en Lourdes.

-Los medallistas olímpicos de la brevedad.

De los guionistas de "Sólo pongo en mi descripción: Si quieres saber algo de mí, pregunta" y de los productores de "Sólo digo de mi que soy alguien normal, amigo de sus amigos", llega "Soy buena persona y hablador. Busco algo similar".

Ojo, que a mi esas 2 características me parecen bien, son 2 rasgos guays. Pero si vas a elegir sólo 2 cosas para describirte, no sé, escógelas con cuidado, ¿no? ¿De verdad es eso lo más significativo de ti, lo que más te define? Porque no sé, a mi me cuesta hacerme una idea de como eres sólo con eso. Seré yo, que tengo poca imaginación.

-Los campeones mundiales de los "negas"

"Te conservas muy bien para tu edad"

Mira... Yo también he leído el libro "El Método" y ni esos cumplidos-insultos que llaman "negas" ni ninguna de las técnicas que se describen allí funcionan conmigo. De hecho, no conozco a ninguna chica con la que funcionen, pero bueno, si a ti te sale bien, oye, te felicito, sigue tu camino. Pero lejos del mío, por favor.

-Los que tienen las ideas tan tan claras que ya es hasta un poco demasiado.

Marca en sus características que está divorciado y que busca matrimonio. Y dice en su descripción:
"Tengo la vida organizada. Alguien con quien compartir bonitos momentos . Que sea sincera y que de verdad quiera conocer"

Se le ve abierto a todo, ¿eh?


¿Qué como va el tercer intento?
Mal.
Va mal.
Para qué os voy a engañar.

martes, 27 de agosto de 2019

George, no eres tu, soy yo


Querido George:
De verdad, de verdad, de verdad que lo último que querría para darte esta mala noticia es utilizar un lugar común, pero es que en este caso, de verdad, de verdad, de verdad, de verdad, es más cierto que nunca: no eres tú, soy yo.

No voy a andarme con disimulos. Eres listo y hace tiempo que habrás notado que alguien ha ocupado tu lugar en mi corazón. Y no quiero que te confundas, porque por supuestísimo que siempre me importarás y nunca olvidaré los grandes momentos que me has hecho pasar, pero no voy a molestarme en negar lo evidente: ya no eres el número 1. Has sido sustituido por él: mi Zac.


No puedo explicártelo porque no sé ni como ha ocurrido. Supongo que a veces el amor llega así de esta manera y uno no se da ni cuenta, que diría Julio. Y por favor, no quiero que pienses que es una cuestión de edad y que, como en la inmisericorde industria cinematográfica o la tele, te he cambiado por otro más joven, porque para nada. De hecho, aunque no es de tu quinta, Zac ya tiene unos añitos y es una de las cosas que más me gusta de él.


Y sí, ya sé lo que vas a decir. Que no le queda el traje como a ti o a Cary y que no tiene tu caída de ojos. Y bueno...  tienes razón. De nuevo, no voy a negar la evidencia.


Lo que pasa es que, aunque esas cualidades las valoro mucho, los años me han demostrado que la vida es dura y que lo más me necesito en un tío es que sea buena gente, alguien en quien se pueda confiar y con el que pueda contar cuando me haga falta. Y ya me dirás, mirando esta carita, si queda la menor duda de eso.

(Ya sé que ese pelo es un crimen, pero a saber qué peinado llevabas tú en tu primera peli, el horror ese de los tomates. Seguro que no andaba muy lejos de eso. Y además, son exigencias del guión, porque la mayoría de las veces hace de pardillo adorable. ¿Con esa sonrisa como va a hacer de villano? No tendría ninguna credibilidad)

Pero Zac no es sólo una cara bonita y de buena persona (de buenísima, que ni Scott y Tom son capaces de proyectar esa bondad en un gesto). También es un currante, como tú, que no tuvo las cosas fáciles desde el principio y al que su primera peli importante (importante de verdad) le ha llegado con 40 tacos (te suena ¿eh?). Y él también tiene sus movidas solidarias. Igual no se mete tanto en política como tú, pero ha creado una plataforma de apoyo de frikis, empollones y cerebritos, quizá porque él lo fue y en el cole no lo tuvo fácil, quién sabe. El caso es que ahora que el universo y el vocabulario friki está tan de moda, lo ve como una forma de unir y no de separar. ¿Una locura? Un poco sí, tampoco nos vamos a engañar, pero cada uno intenta cambiar el mundo a su manera y él lo hace de esta forma. Por lo menos no podrás negarle la originalidad...

En fin George,  yo que sé, que el amor es inconstante, qué te voy a  contar a ti que tuviste como 3000 millones de novias antes de sentar la cabeza. Lo nuestro fue bonito mientras duró y nunca te olvidaré, pero los sentimientos cambian. Yo he cambiado. Ahora quiero cosas distintas, tengo necesidades distintas, sueños distintos. Y quiero que Zac me acompañe en todos ellos.


Con esta carita, ¿quién no querría?

Espero que podamos seguir siendo amigos, te deseo lo mejor. Cuídate

bss

Speedy

lunes, 19 de agosto de 2019

Ese es el problema

A veces crees conocer a alguien y resulta no ser lo que tú pensabas. Otras no le conoces pero crees intuir como es y quieres comprobarlo. Pero no siempre puedes hacerlo. Y entonces tienes un problema. ¿Qué problema?

Dadle al play y os lo cuento.


miércoles, 7 de agosto de 2019

Los programas favoritos de un asesino en serie

Me han regalado un libro de escritura creativa chulísimo. 642 cosas sobre las que escribir, se llama. Hay cada idea loquísima ahí que parece que lo hubiera escrito mi primo hermano, como poco. Debajo de cada tema dejan espacio para apuntar lo que se te ocurra allí mismo, a mano, pero que la mayoría de lo que escriba allí va a acabar en este blog lo sabéis vosotros, lo sé yo y lo saben los niñitos de África. Y como muestra un botón. He abierto una página al tun tún y ha salido esta sugerencia de tema. Vamos allá.

Eres un asesino en serie, ¿cuáles son tus programas de televisión favoritos? ¿Por qué?

Me encanta el programa de Arguiñano. Me- en-can-ta. Marida a la perfección dos de mis  ingredientes favoritos en la vida: la meticulosidad y el humor.

No se puede estar 20 años matando gente sin que la policía te pille y no ser meticuloso, creo que eso es más que evidente. La cocina requiere orden, disciplina, paciencia, intuición y sentido de la medida, exactamente igual que un asesinato bien planificado y ejecutado. Por eso el quehacer culinario es un buen campo de entrenamiento para la muerte inducida, como a mi me gusta llamar a mi arte. Porque sí, quitar la vida, si se hace bien, puede elevarse a la categoría de arte. Yo soy la prueba viviente.

Todo artista tiene su firma y la mía es el humor. Cada escena del crimen que elaboro desprende una fina ironía, una sutil agudeza. Un  gracejo fresco y de buen gusto como cargarse a un electricista haciendo que se electrocute y dejar un cartel donde ponga "tenía mucha chispa. Demasiada". Hace falta un poderoso ingenio para conectar la vida con la muerte como yo lo hago, lo que pasa es que el dolor y la rabia que provocan mis asesinatos lo inundan todo de tal forma que impiden que mi talento se aprecie. Los más grandes artistas fueron incomprendidos es su época, unos adelantados a su tiempo, no iba a ser yo la excepción. Ya saldré en los libros de historia criminal...

Y de la tele, además de Arguiñano me gusta Juego de Tronos, claro, como a todos, soy asesino en serie no marciano. Aún con todo tengo mis reservas. Las desapariciones de personajes están bien traídas como giro argumental pero como muertes, en lo estrictamente referido al tránsito de estar vivo a no estarlo, dejan bastante que desear. Son como simplonas, ¿no? O igual soy yo y la deformación profesional con la que veo los episodios...