lunes, 13 de noviembre de 2017

Otro bodrio para salvar de la quema

Ya sabéis que en este blog somos muy de salvar bodrios de la quema. El otro día estuve viendo un pestiño de peli de universitarios y como, a pesar de que yo no soy mucho de musicales, le puso ritmo a mi tarde, he pensado que le voy a conceder el indulto. Así que, queridos lectores, hoy salvamos de la quema a...



Dando la nota.

Si, sí, ya sé, es un pestiño total. Es tan pestiño que hasta he llegado a pensar que los guionistas escribieron malos diálogos y escenas horribles sólo para crear polémica, en plan que la gente comentara: "Pero esto lo habrán hecho a propósito,  ¿no? No te puede salir semejante truño sin querer". Porque lo de la potada... en fin, no tengo palabras. Si no la habéis visto ni os lo explico y eso que os ahorráis.

Pero en fin, a pesar de las memeces supremas yo la peli la salvo de la quema, oye. Sobre todo por los temazos. Cada cinco minutos hay alguna canción guay en versiones que, incluso si no te gusta la música a capella, molan todo. Hay clásicazos de los 80 y títulos más actuales y las mezclas que hacen de unos y otros a veces están muy conseguidas. Como en el vídeo de abajo




Aunque bueno, no os voy a engañar, yo soy más fan de los chicos



Porque son más marchosos, porque son más molones, porque las coreografías que hacen son más divertidas y porque entre ellos está Jesse.



Otro maromazo que me quedo para mi colección. Este es el típico buen niño, guapete pero tampoco para desmayarse de lo guapo que es, dulce, amable y con gracia. El típico que te echa un cable cuando lo necesitas, te trae zumos y te descubre pelis. El típico que disfruta con la música y el cine y te contagia su entusiasmo. El típico que, si no te has fijado en él de primeras, sabe tirarte los tejos sin agobiar y con chispa, hasta que te fijas en él, vaya que si te fijas... Y el típico que no se deja tomar el pelo ni por ti ni por nadie. Y hace bien.

Un consejo: quédate con quien te mire como Jesse mira El Club de los Cinco (y a ella, claro).


Yo lo haría ;P

lunes, 6 de noviembre de 2017

No me lo creo ni yo 1: Bloguero estupenderrimo (continuación 2)

(*Para los que llegan ahora, la historia empieza aquí sigue aquí.  Y tranquilos que está a puntiiiiito de acabar. Ya no queda nada. Vamos allá)

Vaya por delante que lo del encargo era verdad y que los posts a cuatro manos molan todo, pero como soy mema perdida yo me imaginaba a Bloguero Estupenderrimo empezando a escribir un whats en plan ligoteo "La invito a cenar esta noche en el mejor restaurante de Speedytown" y luego dándole a borrar para mandar un mensaje más inocuo, por si acaso. Pues eso, mema perdida.

Total, que allí que fuimos. Ya os podéis imaginar que yo estaba como para robar panderetas. Un poco porque no sabía a qué atenerme y un poco porque soy mi peor enemigo. El de cagarla es, con mucho, mi superpoder más desarrollado y estaba segura de que en la cena lo iba a utilizar. Y vosotros también estáis seguros, no os molestéis en negarlo.

(Resumo y le doy al avance rápido para ir a las partes interesantes de la velada)

-Hola. ¿Qué tal el viaje? Bonito sitio.
(>>>>>>>>>>>>>>>;Avance rápido)

-Si tanto se cree que me conoce por el blog, vamos a jugar a "Verdad, exageración, trola". El que se equivoque, bebe. Empiezo yo. El post sobre su encontronazo con el servicio secreto en un hotel: Trola.
-Exageración. Beba. Mi turno. La entrada sobre su primera experiencia de contadora de cosas: Exageración.
-Verdad verdadera, no se imagina hasta qué punto. Beba. El texto sobre el mueble roto y arreglado tiene que ser verdad, su hermano Álvaro lo confirmó en los comentarios.
-¿Se acuerda del nombre de mi hermano? Su memoria es peligrosa...
-No lo sabe usted bien.
(Risas y más risas. Ya os hacéis una idea. >>>>>>>>>>>>>>> Avance rápido)

-En el post sobre el restaurante podríamos poner esto y esto.
-Eh, sí, qué bueno. Y después lo otro y lo de más allá.
-Jajaja, ¡sí! Esta entrada se está escribiendo sola. ¿Se imagina que somos tan compatibles en todo como escribiendo? Uppppss se me ha escapado. He fallado demasiadas veces en Verdad, exageración, trola y voy un poco achispada
Me pongo todo lo roja que se puede poner una persona humana.
-Pues la ciencia dice que las teorías sólo se confirman haciendo experimentos.

Speedy, esto es lo que se llama "un momento", no la cagues. Sostenle la mirada. No bajes lo ojos. ¡No los bajes! Speedy, no, ¿qué vas a decir? ¡No se te ocurra cambiar de tema! ¡No cambies de tem¿Esta es la carta de postres? Tienen buena pinta...
Lo sabía
(Tras tal demostración de mi superpoder de cagarla, la conversación se recupera pero la intensidad baja, como es LÓGICO Y NORMAL. Qué paciencia tengo que tener conmigo misma, señor, qué paciencia...
(>>>>>>>>>>>>>>>>>>>Avance rápido)

-¿Algún sitio para tomarnos la última copa? Si, hay un bar chulo aquí cerca, tienen una carta de gin tonics que le va a dar para tres posts. ¿Vamos?
-Sí, un momento que tengo que hacer un experimento.

Besazo
BE-SA-ZO.
No hay choque de nariz, ni de dientes y la humedad es la justa, ni más ni menos.
BE-SA-ZO.

-¡Por fin! Me lo has puesto difícil, ¿eh?
-¿Has? ¡¿HAS?! ¿Ahora me tuteas? ¿Quién te ha dado permiso para apearme el tratamiento?
(Risas. Besos. Más besos. Estoooo, sí, mejor le doy al avance rápido >>>>>>>>>>>>>>>)

Al día siguiente en la estación.
-¿Y ahora qué?
-Pues con lo que ha bajado el número de espectadores de cine, no sé si es el mejor momento para hacer un remake de "Tú a Boston y yo a California" con Capilandia y Speedytown...
-Muy graciosa. Te recuerdo que existen los coches y los aviones y eso grande de metal de ahí se llama tren.
-Y yo te recuerdo que una de las etiquetas de tu blog se llama "mujeres fatales de interminables pestañas"
-Un día jugaremos a Verdad, exageración, trola con esas entradas y verás en qué pocas sale verdad...
-Bueno, pues no sé, lo vamos viendo... ¿Nos leemos?
-NOS LEEMOS.

Continuará

jueves, 2 de noviembre de 2017

No me lo creo ni yo 1. Bloguero Estupendérrimo (continuación)

(*Para los que llegan ahora, la historia empieza aquí)

Sonríe.
Sonrío.
(Piensa algo, Speedy, piensa algo)
-Buena fiesta. Lo que me ha extrañado es que, estando usted por medio, no hubiera en el catering sandwichs de queso con tomate, que ya se sabe que son y serán siempre los mejores de Rodilla.
-Peligrosa memoria, no se le escapa una.
-Si no quiere que se sepan sus gustos, no tenga un blog público. (Guiño)

Y la conversación sigue por ahí, por su blog. Por cómo llegó a tener tantísimos lectores y comentaristas en un sitio en el que empezó casi por casualidad. Él ni siquiera se dedica a las palabras. Qué cabrito. Estas cosas ya me podrían pasar a mí, ya...

-Pues le propuse que viniera a la fiesta, entre otras cosas, para hablar de negocios.

(Vaya, y yo que pensaba que igual me había invitado para "empezar negociaciones", pero con comillas... Bueno, me conformo con ese "entre otras cosas" y sigo escuchando porque el caso es que los otros negocios también me interesan).

-Bla, bla, bla, bla, colaborar en un blog de recomendaciones de ocio, bla bla bla un estilo fresco como el suyo, bla, bla, bla. Hay por aquí algunos de los que serían sus cobloguers. Se los presento y se lo piensa.

La idea es guay. El proyecto es guay. Mis cobloguers, con los que había estado de risas 20 minutos antes, son guays. No tengo nada que pensar. Intercambiamos mails y teléfonos con todos, quedamos en concretar pronto cómo y cuando empiezo y no me queda otra que irme de la fiesta porque tengo una cena después. Y en la despedida...

-¡Mucha mierda para su estreno! Queda muy poco, ¿no?
-¿Cómo sabe...?
-Si no quiere que se conozcan sus actividades teatreras, no tenga un blog público (Guiño) Y cuidadín con como cuenta la fiesta en su próxima entrada, que ya nos vamos conociendo...

(Sonrisa maquiavélica) No lo sabes tú bien.

Una semana después colgamos en el blog nuevo un crossover (muy chulo, he de decir) con las versiones del encuentro de varios de los cobloguers que fuimos. Si se publicó a las 9.00 yo ya tenía a las 9.01 este whats de Bloguero Estupendérrimo en el móvil.

-Ya le vale con las licencias poéticas. (Emoticono de guiño)

El bloguero que no haya recibido quejas de las licencias que se toma al escribir algo que ha pasado en la vida en 3D que tire la primera piedra. Va en el sueldo.

-Para que vea de lo que sirven sus advertencias.
-Ya me lo temía, ya...

Y así siguió el tema. Yo con mis memeces varias hechas posts y él contando en sus entradas fiestas, viajes y amores imposibles con chicas fatales de pestañas interminables. Yo era plenamente consciente de que, aunque tengo buenas pestañas, nunca he sido una chica fatal, así que me mantenía escéptica. Pero de vez en cuando...

Correo de Bloguero Estupendérrimo:
Pinche en el link para leer a su tocaya en la blogoesfera. Usted escribe mucho mejor.

Mensaje de  Bloguero Estupendérrimo:
No puede seguir viviendo ni un día más sin leer tal libro o ver tal serie. ¡Ni un día más!

Comentario de Bloguero Estupendérrimo:
Su entrada de "Me cago en los lunes y me sobra mierda para los martes" me ha hecho reír mogollón pero no me ha gustado nada que sonara tan sincera... Ese ánimo arriba, ¿eh? ¡AUPA!

Whats de  Bloguero Estupendérrimo:
Tal hamburguesería nueva que han abierto en Capilandia es el no va más. ¡Tiene que probarla!

A veces a cosas así empezaba a escribirle una respuesta tipo: "¿Me está proponiendo una cita? Porque suena como si me estuviera proponiendo una cita. Me han propuesto citas otras veces y así es como ha sonado". Luego recordaba que mis pestañas no son los suficientemente largas para él, borraba el mensaje y prefería mantenerme en terreno neutral con un inocuo "¡Lo apunto en mi lista!". Hasta que un día...

-Me han encargado una crítica sobre un restaurante de Speedytown para el blog de propuestas de ocio. Podría venirse y hacemos un post a cuatro manos.

Continuará...

lunes, 30 de octubre de 2017

No me lo creo ni yo 1: Bloguero Estupendérrimo

(*Ahora mismo mi vida no me gusta un pelo. Entraría en el detalle, pero tampoco tiene mayor interés, así que pa' qué. El caso es que, en vez de darle vueltas al coco, lo que quiero es huir y evadirme. Y como las palabras son lo único que puedo controlar mínimamente, he decidido inventarme mi vida. Borrar lo que pasó y escribir lo que debería haber pasado (según yo, claro). Como hay taaaaaaaaaaaantas cosas que tendrían que haber sido distintas, me temo que esto va a ser una serie de entradas. Las voy a llamar No me lo creo ni yo. Y esta es la primera: el bloguero estupendérrimo. El principio de la historia es real. El final... debería haberlo sido. Vamos allá)

En un lugar de la blogoesfera de cuyo nombre no quiero acordarme, ha mucho tiempo yo leía a un bloguero estupendérrimo bastante famosillo que escribía requetebien. Por entonces él tenía millones de comentarios en cada entrada pidiéndole matrimonio y cosas así, así que yo solía mantenerme al margen y no decir esta boca es mía, porque entre tanto bullullu iba a pasar desapercibida igualmente y nunca me han gustado Los Juegos del Hambre comentariles-emocionales. Por eso yo chitón.

El caso es que un día la entrada era especialmente graciosa, se me ocurrió una tontada de las mías y la comenté, sin esperanza ninguna de que el autor llegara siquiera a leer aquello. Contra todo pronóstico Bloguero Estupendérrimo leyó mi comentario y me contestó, cosa que no solía hacer dado el enorme volumen de comentarios por aquellos lares. ¡OH, MY GOD!

Ya no recuerdo exactamente de qué iba el tema. Era una historia de la infancia de él de la que yo adiviné el final o algo así. Por eso me preguntó:

-¿Cómo sabe como termina mi relato? ¿Trabaja usted para la CIA?

La verdad era que yo, queriendo hacer una broma, había acertado el final por PURA CASUALIDAD. Pero su pregunta me divirtió y quise seguir haciendo la gracia contestando en plan espía.

-Podría decírselo, pero luego tendría que matarle.

Pensé que el tema se había acabado allí, pero dos días después...

Mensaje en el correo de mi blog.

De: Bloguero Estupendérrimo
Para: SpeedyGirl
Asunto: Confiese
Cuerpo del mensaje:
Ah, por cierto, Speedy... Muy buen blog

((¿Un correo de Bloguero Estupendérrimo? ¿¿¿Para mi??? ¿¿¿De verdad???  ¿Y dice mis tres palabras favoritas en el mundo "muy buen blog"? ¿¿¿¡¡¡SE HA LEIDO MI BLOG!!!??? ¡¡¿¿¿DE VERDAD???!!! StatCounter, ¿lo confirmas?))

Statcounter lo confirmaba. Tropecientas visitas a entradas antiguas procedentes del blog de Bloguero Estupendérrimo.



Contesto al correo.
¡Me contesta!
 Contesto.
¡¡ Me contesta!!
Contesto
Me contesta... ¡¡¡así!!!

De: Bloguero Estupendérrimo
Para: SpeedyGirl
Asunto: Fiesta del blog
Cuerpo del mensaje:
Pues ya que estudió usted en Capilandia podría decidirse a hacer una visita a sus amigas de aquí la semana que viene. Y ya de paso aprovecha para pasarse por la fiesta del blog, que CASUALMENTE es juuusto esa semana. Nada especial, blogueros y lectores tomándose unas copas en un bar.

Lo de la fiesta no era una invención repentina, ya lo había leído en twitter varias semanas antes. Era un evento de estos en plan reunión de los que se organizaban cuando la blogoesfera estaba más activa. Allí habría la tira de blogueros, lectores y comentaristas que me apetecía conocer. Me moría por ir, pero... ¿salir del anonimato? ¿Yo? No paraban de venirme a la mente fogonazos de mis entradas antigua con cosas que NO deberías decir si quieres ligar con alguien. O caerle bien a alguien. O hablar con alguien por primera vez sin que quiera internarte en un manicomio. ¡¡PUFFFFFFF!!

((Bueno, mira, yo voy. Habrá mogollón de peña y como seguro que es la versión en 3D de los Juegos del Hambre que hay organizados en lo comentarios de su blog, nadie se fijará en mí. Y ya si eso si veo el panorama bien, me identifico. O no... ya veré.))

Y como diría Mecano, allí me colé y en su fiesta me planté (en modo espía). El fallo de mi plan de incógnito fue confiarme y charlar animadamente con los primeros blogueros majetes que vi, porque en cuanto me echo dos risas se me suelta la lengua y me pongo a decir lerdeces. Absurdeces tan absurdas que son inconfundibles. Como tengas pillada la frecuencia en la que emito mis memeces, me detectas fijo. Así que el radar de Bloguero Estupendérrimo no tardó ni media hora en localizarme.

-Pensé que vendría usted vestida con las mallas verdes de su supertraje.
-((Oh, no, ¡ya me ha pillado! ¡Tan pronto! A lo mejor puedo hacerme la longuis y hacerle creer que se ha equivocado de persona. Aunque bueno, creo que hace dos minutos se me ha escapado una frase con la palabra speedysobris, ya es tarde para disimular nada. Trata de contestar algo inteligente, anda...)) Ya, bueno... este es el uniforme de gala. ((Bueno, no es el comentario más inteligente del mundo, pero podría haber sido peor))


Continuará...

viernes, 27 de octubre de 2017

Perracos en segundo plano

El otro día decían en twitter lo que podría ser uno de los mejores resúmenes de mi vida que se han hecho jamás.


Porque es así. Me veo en la obligación de admitir que no puede ser SIEMPRE casualidad. Que si determinadas cosas pasan una y otra vez será por algo. Porque hago determinadas cosas, porque no las hago o por lo que sea, pero si estoy yo siempre metida en el bullullu de turno algo tendré que ver. Eso fijo.

Ahora, también os digo que la cantidad y calidad de cabr*nes de todo pelaje con los que me está tocando cruzarme no se la salta un gitano. Y por eso sigo diciendo, como en los inicios de este blog, que la Teoría del Reparto Equitativo de Gilip***** sigue sin cumplirse del todo...

Ale, bombonazos, a pasar buen finde. Ya escribo el lunes....

lunes, 23 de octubre de 2017

Como decíamos ayer...

Para los que empezabais a dudarlo: No, no estoy muerta. Y de parranda... bueno, de parranda tampoco he estado mucho, la verdad, para qué os voy a engañar. Diversos factores me han mantenido alejada del teclado, uno de los cuales es que la actualidad y el día a día en general a veces dan un asco que lo flipas. Pero vamos, que no me voy a ir ahora pa' lo hondo dando explicaciones, porque pa' qué.

El caso es que voy a intentar, DE NUEVO, retomar el ritmo actualizatorio de este mi pobre y descuidadísimo blog y como este lunes del averno me ha pillado por sorpresa y ya no me da tiempo a escribir nada, voy a rescatar un párrafo del libro que me acabo de terminar y que viene que ni pintado en la situación política con la que nos están dando la turra desde ni se sabe. Los unos porque tienen más cara que espalda, los otros porque les llevan engañando toda la vida y los de más allá porque no saben como solucionar el pifostio que se ha organizado por su cortedad de miras. Me reservo mi opinión, porque pa'qué. Sólo diré lo que dice Amos Oz en Contra el Fanatismo y que se puede aplicar a cualquier bando en cualquier conflicto de cualquier clase:

"En mi mundo, llegar a un acuerdo, a un compromiso, es sinónimo de vida. Y donde hay vida hay compromisos establecidos. Lo contrario de comprometerse a llegar a un acuerdo no es integridad, lo contrario de comprometerse a llegar a un acuerdo no es idealismo, lo contrario de comprometerse a llegar a un acuerdo no es determinación. Lo contrario de comprometerse a llegar a un acuerdo es fanatismo y muerte. (...) Y cuando digo acuerdo no quiero decir capitulación, no quiero decir poner la otra mejilla al rival, o a un enemigo o a una esposa, quiero decir tratar de encontrarse con el otro en algún punto a mitad de camino. Y no hay acuerdos felices. Un acuerdo feliz es una contradicción. Un oxímoron".

Pues eso, señores, que ya nos iremos leyendo de aquí en adelante.

Espero....

lunes, 11 de septiembre de 2017

Me gusta

Me gusta que utilices pelis y libros para describir situaciones de la vida que necesitarían muchas palabras para ser explicadas, pero que aludiendo a tal o cual escena quedan más que claras. La primera vez que te oí decir que acababas de pillar a Juanita y Zrutanito viviendo su peculiar momento 'De Aquí a la Eternidad' en vertical, supe que no eras un chico del montón. Y estaba en lo cierto.

Me gusta tu media sonrisa. Bueno, no creo que llegue ni a media, porque prácticamente no mueves la boca, pero aún así se te nota claramente que estás riendo por dentro. Es como si sonrieras con los ojos, aunque tus cejas están casi quietas, así que tampoco es exactamente eso. No lo sé explicar, pero me gusta.

Me gusta la rapidez con la que te subes al carro de cualquier locura. Que estemos quien sea y yo, de coña, inventándonos una tontada sobre el viaje que vamos a hacer al Caribe cuando nos toque  la lotería y el hotelazo en el que vamos a estar, tú llegues a la conversación con tres correos de retraso y aún así sueltes algo como que nos aconsejas no alojarnos en la tercera planta, porque la ultima vez que estuviste la habían pintado de rojo y agobiaba un montón.

Me gusta lo muchísimo que lees. Lees más que cualquiera que haya conocido y ¡ojo, cuidao! que conozco a muchos blogueros altamente adictos a la lectura. Aún así creo que tú lees más. Vayas donde vayas siempre llevas un libro. SIEM-PRE. Por si acaso, dices...

Me gusta tu ironía. Me gusta que se te caiga algo al suelo, te pregunte qué estás haciendo, y me contestes: "Decorando la acera. ¿No te parece que tiene mucho gris?" Estás pa'llá.

Me gusta que hables de escritores como si los conocieras porque después de leerlos crees conocerlos un poco. Me gusta que digas cosas como que a Jane Austen le habría molado tal o cual libro de un estilo completamente opuesto al de Jane Austen. Y que estés seguro de que habría sido así.

Me gusta (y a la vez odio) tu memoria infinita. La odio porque yo no recuerdo ni lo que he desayunado esta mañana y me muero de envidia porque tú lo retienes todo,claro...

Me gusta que me recomiendes lecturas. Pero no en plan "lee esto", que bueno, también, pero menos. Me gusta cuando hablas de un libro con alguien y se te nota que te gusta tanto que pienso que no puedo pasar ni un día más sin leerlo.

¿Pero sabes lo que más me gustaría?

Que estuvieras aquí.