lunes, 21 de mayo de 2018

AudioParrafadas3.- Ojos de destrucción masiva

Hay gente que no mira, encañona y si te atrapa en su radar, no falla el tiro.

¿Os ha pasado?

Dadle al play.

viernes, 18 de mayo de 2018

Ohhhhhhh, síiiiiiiiiii, menudo drama: un estado de la cuestión

Actualización mensual de los niveles de drama por centímetro cuadrado. Os voy a poner al día.

Obviando el minúsculo detalle de que no tengo ni repajolera idea de qué hacer con mi vida y que estoy más perdida que un pulpo en un garaje (ambos asuntos menores y sin la más mínima importancia), ahora mismo tengo dos problemas principales:

-Mi báscula me ha lanzado un ataque unilateral e inesperadamente contundente que me tiene cabreada como una mona. Y es que la cabrona de ella aprovechó una época que estuve en la parra sin controlarme para disparar a mi línea de flotación un cargamento de kilos que se me colaron al abordaje y que han decidido quedarse en plan okupa. Pese a mis denonados esfuerzos por echarlos los cabritos siguen aferrados al puente al más puro estilo "Del barco de Chanquete no nos moverán" y, efectivamente, no hay manera de moverlos. He probado a matarlos de hambre quitándoles el avituallamiento de bollos, azúcar, pan y chocolate que tanto les gusta y a matarlos de cansancio con infinitas e interminables sesiones de gimnasio y patinaje, pero oye, como si quieres arroz, Catalina. Y lo peor de todo es que el tiempo apremia porque al revés que en Juego de Tronos "smmer is comming" y minifaldas y bañadores asoman la patita por debajo de la puerta, así que está empezando a cundir el pánico. Yo, en concreto, estoy harta de polizones, de verdad. Haaaaarrrrrta.

-La vida no me cunde pero nada de nada, o sea, a un nivel ya de preocupar. Y para colmo he desarrollado en los últimos tiempos una exagerada adicción a twitter que me colapsa máximamente, así que me queda otra que implementar medidas drásticas. Voy a ponerme un horario de ocio. Así como os lo cuento. En plan: ahora toca leer, ahora toca escribir, ahora toca ver series... a ver si consigo que los días se me alarguen un poco, porque hijos míos, qué horror...

Bueno, que ahora que estoy pensando, igual la mejor opción sería internarme en una clínica de desintoxicación con tarifa plana en la que me hicieran un completo: me desengancharan de la comida basura, de los 280 caracteres y de paso me ordenaran un poco la cabeza, que buena falta me hace.

En fin, que no quería que acabara la semana sin actualizar. Que terminéis bien el viernes y eso.

Se viene finde en 3, 2, 1...


jueves, 10 de mayo de 2018

Absentismo bloguero por día mie***

Me tocaba actualizar pero no va a poder ser, compañeros, y a fin de ilustrar el complot cósmico que lo hace imposible, aportaré varios datos esclarecedores:

-Mi maldita regla ha llegado, como siempre, cuando le ha salido del unicornio y con más ganas de guerra que nunca. Ahora mismo sólo me apetece llorar, acercarme a maromazos tipo George Clooney más de lo legalmente permitido o acabar con las reservas mundiales de chocolate. Para cualquier otra cosa aplico el "perdona, pero es que ahora mismo yo debería estar durmiendo" como respuesta a todo.

-He encendido mi ordenador (que está sumido desde ni se sabe en una lenta y amarga agonía que comenzó con los paros parciales del teclado y vaya usted a saber como acabará, pero desde luego bien no, ya os lo digo) y no funcionaba nada porque se había cambiado sola la fecha del sistema a noviembre de 2099, a mi pobre PC no le coincidía con la fecha real y se ha chinado máximamente. ¡¡2099!! ¡Ahí lo llevas! A saber por qué habrá escogido esa fecha en concreto... Igual es un mensaje en clave que me manda alguien del futuro.

-En mi última sesión de gimnasio me han dado tal paliza que me duelen músculos que no sabía que tenía y que, por lo visto, son necesarios para mantener la posición erguida que caracteriza a la familia de los homínidos. Me cuesta estar de pie, pero sentarme a teclear es una utopía muy alejada de mis posibilidades reales en este momento.

Así que dada la situación, puedo afirmar que este jueves tiene muchas papeletas para ser un día de mie***.Y aunque normalmente Sidonie tiene razón y los días de mie*** son culpa mía, en este caso concreto concurren circunstancias atenuantes. A las pruebas me remito.



Hoy será un día de mie***
Y toda la culpa será mía


No toda...

viernes, 4 de mayo de 2018

AudioParrafada2.- Creetelo

Ver a algún suertudo conseguir lo que siempre ha querido me produce sentimientos encontrados. Por un lado me entristece un poco porque me recuerda que a mi no me ocurre. Por otro, si es un suertudo que se lo ha currado a tope, me alegra porque se lo merece y porque es un rayito de esperanza para los demás. Si el de delante aparca es que hay aparcamiento, ¿no? Igual en algún momento es nuestro turno.

Estos días está cumpliendo su sueño un suertudo que se lo ha currado más que nadie en esta vida y que encima es un cuquito máximo al que le tengo un cariño enorme, así si me alegro más por él me revienta una arteria. Y como tenía ganas de decírselo, se viene audioparrafada.

Dadle al play

sábado, 28 de abril de 2018

Sargento Madrina

Pensé en buscar la lámpara de Aladín y pedirle tres deseos al genio que saliese de ella. Pero después me di cuenta de que eso implicaba que los eligiera yo y dado que mi historial de malas decisiones podría cuadrar perfectamente con esta conversación de abajo íbamos a hacer un pan con unas tortas.





Así que creo que lo que me vendría bien ahora es que apareciera mi hada madrina. Pero no un hada madrina de esas de voz dulce, aspecto entrañable y maneras tiernas. No. Un HADA MADRINA potente, en plan sargento de hierro. Un hada madrina en modo madre-imponiendo-orden que me pusiera las pilas y me escoscara un poquito la vida diciéndome por donde tengo que tirar a la vez que me da un pequeño empujoncillo mágico para que las cosas salgan. Porque un poco de magia me hace falta para atajar el atasco vital que llevo encima desde ni se sabe, pero una colleja moral para ver si espabilo de una vez tampoco me estaba de más, ya os lo digo.

Por eso mi Sargento Madrina no aparecería de repente de la nada tras un sonido de arpa, sino que entraría por la ventana vestida con mallas, deportivas y haciendo sonar un silbato ensordecedor. O igual con la banda sonora de la película Rocky, quién sabe. Dejaría de meter en mis bullullus turbios a ratones y pajarillos y utilizaría sus polvos mágicos para aumentar mi supervelocidad y que me diera tiempo a mi a coserme el vestido del baile y a conducir yo misma mi propia carroza-calabaza. Bueno, ni eso, porque ella sabría que menos es más y que no me haría falta ninguna carroza, que ir andando a los sitios evita los atascos, reduce las emisiones de Co2 a la atmósfera y contribuye a mantener un culete respingón que viene mejor que nunca ahora de cara al verano.

A mi Sargento Madrina ni se le ocurriría la tontada del zapatito de cristal sabiendo el desastre perpetuo que son mis pies y no me pondría de hora límite las 12 porque eso sería darme un excusa si la Misión Baile resultara un fiasco. "Nada de es que no me ha dado tiempo. Estate en el baile el rato que tengas que estar. Despliega tu encanto. Impresiónale con tu inteligencia. Sorpréndele con tu ingenio. Deja caer  tu @ de twitter por si es lento de reflejos y necesita ver la repetición de la jugada al día siguiente. Y si con todo eso no se pispa, aborta misión y ya fijaremos otro objetivo. Y ni un drama ni medio, ¿eh? Que hay muchos peces en el mar. Será por príncipes azules..."

Y es que Sargento Madrina me seguiría la bola con lo del príncipe porque sabe que a mí me va el salseo y que el aburrimiento es muy malo, pero también tiene claro que soy un cítrico completo, así que lo de ir buscando mitades por la vida no le parecería algo prioritario. Le preocuparía más que le echara bemoles y que le dijera a mi madrastra que ahí se queda, que yo me basto y me sobro para buscarme un curro y un piso donde vivir a mi bola. Le importaría más que terminara de encontrarme a mi misma porque nadie podrá conocerme si yo no sé bien quién soy. Le interesaría más que consiguiera tener claro qué quiero hacer con mi vida, sobre todo para pensar un par de conjuros que me ayudaran a lograrlo. Porque por mucho sargento de hierro en mallas que fuera, mi hada madrina no dejaría de ser, como todas, una madraza y un corazón con patas.

Así que, Sargento Madrina, si estas por ahí, te espero con los brazos abiertos.

¡ABRACADABRA!

¡HOCUS POCUS!

No sé cuáles son las palabras mágicas, pero aparece, anda...

Por favor.

domingo, 22 de abril de 2018

Ser como Damon, pero sin colmillos

Hoy me he acordado de Ian porque... bueno, para empezar porque nunca está de más recordar  un maromazo como Ian. De hecho, ya que estamos, me voy a recrear un poquito que estoy teniendo una semana muy dura y me lo merezco. Regreso después de la pausa para el disfrute visual.





Vale, ya estoy aquí, volvamos  a lo que nos ocupa: la entrada. Decía que aunque nunca está de más recordar a un cucazo de ese  nivel, lo cierto es que hoy me he acordado de él por uno de sus personajes: Damon. Este vampiro de ficción es un chuleras de manual que se pasa las tres primeras temporadas de su serie vacilando a la peña y básicamente creyéndose el más listo, el más fuerte y el más guapo. Lo curioso del tema es que en esas tres primeras temporadas Damon está enamorado de una chica que no le quiere y lejos de sentirse un perdedor o un pagafantas para él es un orgullo que le cuenta a todo el que quiera escucharle. Se lo dice a ella, al novio de ella, a sus compañeros de copas, a sus colegas y hasta a sus peores enemigos. Está enamorado de alguien que pasa de él, ESE es el drama. Que lo sepa más o menos gente ni le quita ni le pone sufrimiento.

Bueno, pues toda esta chapa del párrafo de arriba viene, además de a darme una excusa para poner fotos de tíos buenos en el blog que siempre es BIEN, a que me gustaría ser como Damon. .En lo de chupar sangre, arrancar cabezas y otras manías poco higiénicas de vampiro no, claro, pero en la faceta concreta de vivir con naturalidad los amores no correspondidos sí. Y es que yo, en eso, soy el polo opuesto. Un puto horror.

A mi que me guste alguien al que yo no le gusto me da mucha vergüenza. MUCHISISISIMA. Muchísima más de lo conveniente y DESDE LUEGO de lo razonable. El amor no correspondido me parece que tiene algo de humillante. Sólo para mí, ¿eh? En los demás me parece genial, honesto y valiente. Pero cuando la implicada soy yo no tengo piedad. Me fustigo día y noche.

Total, que ¿qué es lo que provoca esta paranoia absurda? Que me ponga la venda antes que la herida y cuando alguien empieza a hacerme tilín disimulo a full. Del todo. Sobre todo. Delante de todos. Hasta del implicado. ESPECIALMENTE del implicado. Vaya, que me falta decirle "¿tú quién eres, vendes libros puerta por puerta?" de todo lo que disimulo. Y así me va, claro.

Porque a ver, la escasa puntería de Cupido ya hace bastante difícil coincidir, pero que yo me haga la sueca de Estocolmo tampoco ayuda precisamente. Así que mi siguiente propósito en el Desafío Aórtico es dejar de esforzarme para que me den el Oscar a la Mejor Actriz protagonista y de reparto. Echarle más ovarios y disimular un poco menos.No avergonzarme de cosas totalmente naturales de las que no hay ninguna razón para avergonzarse.

Vamos, ser como Damon, pero sin colmillos.

miércoles, 11 de abril de 2018

AudioParrafadas1.- Ojalá



Yo aquí dramo mucho con el tema amoríos porque sé que os va el salseo, pero lo cierto es que no llevo mal estar desparejada. En parte por costumbre y en parte porque valoro un montón hacer lo que me peta si tener que negociar nada con nadie, la verdad. El asunto se lleva peor desde que todo mi entorno está abriendo sus propias sucursales por una simple cuestión logística de no tener con quien hacer determinados planes, pero vaya, más allá de poder recurrir a una persona de extrema confianza para pedirle favorazos cero apetecibles como que te recoja la ropa de la tintorería y cosas así, no echo de menos mucho más.

Es decir, que no es que eche de menos tener  novio, sino más bien estar enamorada. Bueno, no, yo creo que ni eso. Empezar a enamorarse. El proceso. Cuando no sabes aún lo que está pasando y te vas encontrando señales, pequeñas pistas casi imperceptibles, miguitas de pan que te indican el camino hacia no se sabe muy bien donde.

Tengo ganas de hablar, así que como diría  el famoso monologuista, "no lo explico, lo hago". En mi caso "no lo escribo, lo cuento".

Dadle al play

(En algunos navegadores no funciona el enlace, os lo pongo aquí para que sepáis cuál es https://soundcloud.com/user-714148524/montaje-blog/s-jrGrt)